Los inflación de la zona euro avanzó en febrero a ritmo más lento que el mes anterior, tal como esperaba el mercado, ante la caída del precio del petróleo por la propagación del coronavirus.

El dato anticipado publicado por Eurostat previó que los precios al consumidor aumentaron 1.2% anual en febrero, luego del alza de 1.4% anual registrada en enero, en línea con lo previsto por una encuesta a analistas realizada por Reuters.

El crecimiento más lento se debió principalmente a la caída anual de 0.3% de los precios de la energía. Sin contar con este descenso, y excluyendo los volátiles precios de los alimentos no procesados, la inflación se situó en 1.4% anual, frente a 1.3% de enero.

Una medida aún más restrictiva que también excluye los precios del alcohol y del tabaco y que es seguida de cerca por muchos economistas también registró un aumento de 1.2%, frente a 1.1% de enero.

Eurostat también informó que la tasa de desempleo de la zona euro fue de 7.4% en enero del 2020, en consonancia con lo esperado, la misma lectura que en diciembre del 2019 y por debajo de 7.8% de enero del 2019, el nivel más bajo registrado en la zona euro desde mayo del 2008.