La inflación en la zona euro se aceleró más de lo esperado en agosto, según datos oficiales publicados el viernes, u n factor que podría disuadir al Banco Central Europeo (BCE) de rebajar las tasas de interés en su reunión del próximo jueves.

Los precios al consumidor en los 17 países que comparten la moneda común registraron un avance del 2.6% interanual, justo por encima de los pronósticos y un incremento frente al 2.4% de julio, de acuerdo a la oficina de estadísticas de la Unión Europea, Eurostat.

"Esta es la primera vez que la tasa de inflación de la zona euro se ha acelerado desde septiembre del año pasado y creemos que los precios podrían ascender más en septiembre", escribió Francois Cabau, economista de Barclays Capital, en una nota de investigación.

Barclays Capital consideró que los altos precios de los combustibles eran un factor clave en el dato de la inflación, aseveró.

La tasa de inflación se había estado desacelerando regularmente desde el 3% de noviembre del 2011 y se estabilizó en 2.4% en mayo, junio y julio ante el enfriamiento de la economía de la zona euro por la crisis de deuda.

El BCE, que tiene como meta una inflación por debajo pero cercana al 2%, esperaba que la tasa descendiera bajo el 2% para fines de año.

El banco central también está buscando formas de impulsar el crecimiento económico en la estancada zona euro y podría decidir recortar su principal tasa de interés desde el 0,75% en su próxima reunión de política.

Un sondeo de Reuters publicado el miércoles indicó que los economistas consultados estaban divididos por igual sobre si debería producirse una reducción de la tasa clave, y dijeron que también existía la posibilidad de que el recorte ocurriera en octubre.

Eurostat divulgará un desglose completo sobre las estimaciones de la inflación de agosto y la tasa mensual el 14 de septiembre.

La evidencia de la marcada desaceleración de la economía se ha visto reflejada en los índices de desempleo, que en julio se encontraban en nuevos máximos de la zona euro de 11.3%, sin cambios respecto a la revisión al alza emitida para junio.

El incremento del desempleo podría limitar las presiones inflacionarias en los próximos meses, un elemento que el BCE podría tomar como argumento a favor para un nuevo recorte de tasas de interés.

RDS