Los precios al consumidor en Estados Unidos (EU) aumentaron 0.6% durante marzo, una tendencia que podría continuar en los próximos meses debido a una recuperación sostenida de la economía, según los datos publicados por el Departamento de Trabajo.

El salto reflejó sobre todo la caída de las débiles lecturas de la primavera del 2020. Se espera que esos llamados efectos de base hagan subir aún más la inflación anual en los próximos meses, antes de disminuir a finales de este año.

Los analistas del mercado esperaban un alza de 0.5 por ciento.

En los últimos 12 meses, la inflación alcanzó un registro de 2.6%, el nivel más alto desde el tercer trimestre del 2018.

El acumulado se debe, en particular, al aumento de los precios de los combustibles, los cuales registraron un incremento de 9.1% en febrero.

Hasta hace un año, los precios de combustibles, pasajes de avión, alojamiento y turismo, caían por el impacto de las medidas de confinamiento en la economía para luchar contra la pandemia de coronavirus.

Algunos de estos sectores, particularmente afectados, registran ahora incrementos importantes de precios asociados a una mayor demanda: hotelería y turismo 3.8%, alquiler de autos 11.7%, seguros de autos 3.3 por ciento.

“El disparado aumento del número de pasajeros en aerolíneas y de las tasas de ocupación de hoteles, señala claramente un aumento de precios, mientras que los costos de los seguros automotores aumentarán a medida que las personas vuelvan a trabajar en auto”, estimó Ian Shepherdson, economista de Pantheon Macroeconomics.

Por su parte, la inflación subyacente, que no considera energía y alimentación por contener los precios más volátiles, alcanzó 0.3% en marzo (con relación a 0.1% en febrero) y de 1.6% en el último año.

Asimismo, Kathy Bostjancic, economista jefa de Oxford Economics estimó que: “en los próximos meses, por la reapertura de la economía y dificultades en las cadenas de abastecimiento, la inflación continuará por la senda ascendente hasta alcanzar 3.5% en su proyección anual”.

Otros analistas comentaron que el incremento de precios está directamente vinculado a la reactivación económica en Estados Unidos, donde casi un cuarto de la población está vacunada contra el Covid-19. Además los estadounidenses disponen de más dinero al no haber gastado en viajes, o gracias a las ayudas directas en efectivo emanadas del gobierno federal en el marco de diferentes planes de reactivación.