Los precios al consumidor en Estados Unidos aumentaron 0.2% en abril, para llevar la tasa anual a su nivel más alto en 14 meses.

El Departamento de Trabajo dijo que su Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió 0.2% el mes pasado debido a incrementos en el costo de la gasolina (0.3%) y de los alquileres (0.3%) frente a una moderación de los servicios médicos. En marzo, el IPC había caído 0.1 por ciento.

En los 12 meses a abril, el IPC la variación fue de 2.5%, la mayor desde febrero del 2017, tras subir 2.4% en el periodo comparable a marzo.

Excluyendo los volátiles costos de alimentos y energía, el IPC subió 0.1% después de dos meses consecutivos de incrementos de 0.2 por ciento. El llamado IPC subyacente avanzó 2.1% interanual en abril, igual que en marzo.

Economistas habían pronosticado un repunte de 0.3% en el IPC de abril y un alza de 0.2% para la medición de precios subyacente.

El índice de precios de gastos en consumo personal (PCE, por su sigla en inglés), que excluye alimentos y energía, la lectura de la inflación preferida por la Fed, se aceleró 1.9% anual en marzo, dado que salieron del cálculo unos fuertes declives de precios del año pasado en planes de telefonía celular.

Economistas esperan que el PCE subyacente, que había avanzado 1.6% en febrero, alcance la meta en mayo.

En su comunicado de política monetaria la semana pasada, los miembros de la Fed dijeron, tras mantener estables las tasas de interés, que esperaban una inflación anual cercana a la meta “simétrica” de 2% a mediano plazo. La Fed subió las tasas en marzo y ha proyectado al menos dos alzas más en el año.

Todo apunta a una aceleración firme de la inflación que probablemente mantendrá a la Reserva Federal (Fed) en su sendero de ajuste gradual de la política monetaria.

Las presiones inflacionarias pronto recibirían impulso del sólido mercado laboral.

La inflación está cerca de la meta del banco central estadounidense de 2 por ciento. Los miembros de la Fed han sugerido en los últimos días que no sería muy preocupante si la inflación supera la meta, reiterando la postura de la entidad en su comunicado más reciente de política monetaria la semana pasada.

Por otro lado, el Departamento del Trabajo informó el jueves en un segundo reporte que los pedidos de subsidios por desempleo permanecieron estables en una cifra desestacionalizada de 211,000 la semana que terminó el 5 de mayo. Las solicitudes cayeron a 209,000 en la semana al 21 de abril, su nivel más bajo desde diciembre de 1969.

El mercado está cerca del pleno empleo, lo que lleva a una desaceleración del crecimiento laboral porque a los empleadores les cuesta encontrar trabajadores calificados.