La inflación en China se situó en el mes de julio en el 1.8% con respecto al mismo mes de 2011, lo que supone la tasa interanual más baja desde enero de 2010, cuando el aumento de los precios al consumo fue de 1.5%, indicó este jueves el gobierno.

En los primeros sietes meses del año, la inflación del país, la segunda economía de mundo, fue de 3.1% interanual, indicó la Oficina Nacional de Estadísticas.

"La inflación continúa bajando rápidamente y pone de manifiesto la falta de actividad que el gobierno intenta compensar aumentando las inversiones estatales", explicaron los economistas de IHS Global Insight.

Según este instituto, "la deflación, y no la inflación, es la primera amenaza a corto plazo a la que se enfrente la economía china".

Los expertos consideran que la bajada de la inflación permite al gobierno flexibilizar su política monetaria y tomar medidas para acelerar el débil crecimiento del país.

En el segundo trimestre de 2012, el Producto Interior Bruto (PIB) chino sólo creció un 7.6%, la peor cifra desde que empezó la crisis mundial en 2008-2009, lo que supone además el sexto trimestre consecutivo de desaceleración.

Las bolsas asiáticas y europeas acogieron con subidas el dato de julio, que según los economistas de IHS abre la vía para que el gobierno chino tome medidas para estimular la economía, como bajar los tipos de interés o realizar inversiones públicas.

RDS