Sao Paulo.- La inflación de Brasil se desaceleró más de lo esperado en marzo, ya que todos sus componentes redujeron su ritmo de alzas excepto alimentos y combustibles, en una cifra que apoya la intención del Banco Central de conservar las tasas de interés en torno a sus pisos históricos para apuntalar el crecimiento económico.

Una inflación más acotada ayuda también a la presidenta Dilma Rousseff, ya que le da margen para aplicar su programa de agresivas exenciones tributarias y préstamos subsidiados para impulsar la recuperación de la sexta economía del mundo tras casi caer en recesión a fines del 2011.

Las cifras de Brasil coinciden con los datos inflacionarios menores a los esperados en Chile y Colombia de marzo, donde la inflación también se desaceleró fuertemente respecto a febrero, sugiriendo que las alzas de costos en los alimentos y el petróleo no han desatado aumentos de precios generalizados en la región.

El índice referencial de precios al consumidor IPCA se elevó 0.21% en marzo, menos que el alza de 0.45% de febrero, dijo la agencia oficial de estadísticas IBGE.

"Es muy bueno. Muestra que la inflación está bajo control, lo que abre la puerta para un crecimiento más acelerado", dijo el ministro de Hacienda, Guido Mantega, a periodistas en Brasilia.

Se esperaba que el indicador se situara en 0.36%, de acuerdo a la mediana de estimaciones de 27 economistas consultados en un sondeo de Reuters, cuyas proyecciones fluctuaron entre un alza del 0.30 al 0.40 por ciento.

En 12 meses a marzo, el IPCA subió 5.24%, dijo IBGE, en su quinto mes consecutivo de desaceleración tras subir 5.85% en 12 meses a febrero.

Analistas preveían una tasa de inflación en 12 meses del 5.4% en marzo, según la mediana de estimaciones de 18 analistas.

El Banco Central de Brasil tiene como meta anual de inflación 4.5% más o menos dos puntos porcentuales. La tasa de inflación en 12 meses a marzo es menor que la mediana de los pronósticos para todo el 2012, según un sondeo semanal del instituto emisor.

En general, se espera que el banco recorte su tasa de interés de referencia a fines de este mes por sexta vez consecutiva a un 9 por ciento.

La mayor economía de América Latina decepcionó a autoridades e inversionistas con un mediocre crecimiento de 2.7% el año pasado tras un avance de 7.5%en el 2010.

La mayoría de los analistas espera una reversión de la política monetaria el próximo año, dado que el mayor crecimiento económico podría generar un rebrote inflacionario.

Sin embargo, los rendimientos de los futuros de tasas de interés se hundieron poco después del dato, sugiriendo una menor probabilidad de un cambio de tendencia de la política monetaria el próximo año.

"Probablemente, habrá una revisión a la baja en los pronósticos inflacionarios para el 2012", dijo el economista Flavio Serrano del banco Espirito Santo en Sao Paulo.

"Pero la inflación debería tocar fondo en mayo y acelerarse posteriormente. La inflación a mediano plazo en Brasil está más cerca del 5,5 que del 4,5%", agregó.

Los costos de la educación brasileña se desaceleraron bruscamente en marzo, para subir un 0,54% en marzo desde el 5,62% de febrero. Los gastos personales crecieron un 0,55% el mes pasado, frente al incremento del 0,88% de febrero.

Los costos de los alimentos subieron un 0,25%, un poco más que el 0,19% del mes anterior. Los precios del transporte, que incluyen el combustible y los pasajes de bus, se elevaron un 0,16%, frente a la caída del 0,33% de febrero.

MIF