México ha tenido un crecimiento económico inferior al potencial y en el futuro próximo los factores de incertidumbre más relevantes tienen que ver con lo que pasará con las políticas actuales, indica el Banco Mundial en su informe semestral. En un contexto complicado por el entorno internacional, la institución reconoce, en cambio, como una fortaleza el superávit primario en las finanzas públicas que tiene México.

La incertidumbre incluye también las tensiones comerciales y ha tenido una repercusión sobre las expectativas de crecimiento de la economía mexicana, al menos de corto plazo, consigna en su informe semestral, el economista en jefe para América Latina del Banco, Carlos Vegh. La institución, de cualquier modo, mantuvo sin cambio su expectativa de crecimiento para México en 2.3% para este año y el próximo, la misma previsión que tenía en abril.

Advirtió que tanto México como los demás países de la región se encuentran sujetos a riesgos externos que por definición son volátiles y han generado “caprichosas tendencias” en los ciclos económicos. Se refiere a los precios de materias primas, ciclos de flujos de capital, que responden a la política monetaria de Estados Unidos, y al proteccionismo.

Pero matizó que el superávit primario que alcanzaron este año México, Colombia, Paraguay y Uruguay es un elemento que permite ponerse en una mejor situación para protegerse de los riesgos externos.

“Si bien las autoridades no pueden alterar las características subyacentes de los choques externos, sí pueden controlar sus efectos a través de una combinación acertada de políticas preventivas”. Es en este sentido que opera un superávit primario.

Fortaleza del dólar

A nivel financiero, el economista del BM para la región advierte que la normalización de la política monetaria de Estados Unidos, que lleva a una salida de capitales de la región, fortalece al dólar y debilita las monedas domésticas. Es un claro factor de riesgo, observan.

Consigna que en la exposición de la región a choques financieros externos, “América Latina mantiene su posición a la cabeza de la lista junto con Asia emergente”.

“La volatilidad de la entrada bruta de capitales privados en relación con el Producto Interno Bruto (PIB) potencial es la más alta entre todos los mercados emergentes (junto con Asia emergente)”.

Entre las subregiones, “Sudamérica y México sufren del doble de volatilidad de los flujos brutos de capital privado que experimentan las avanzadas”.

Esta volatilidad y exposición financiera es asimismo un factor de vulnerabilidad también cuando se presentan desastres naturales, pues ante un terremoto, inundación, deslave, queda limitada la capacidad de respuesta de los gobiernos.

Los cisnes negros

El economista del Banco Mundial consigna que estamos acostumbrados a utilizar la palabra riesgo e incertidumbre, muchas veces como algo similar. Por ello, define el riesgo como “una probabilidad o amenaza de daño, perjuicio, pérdida o cualquier acontecimiento negativo que sea causado por choques internos o externos. Por tanto, el riesgo está relacionado con la probabilidad de que algo malo ocurra”.

Entre los riesgos, hay unos predecibles, que permiten protegerse, o asegurarse frente a lo que puede venir: un desplome del precio de commodities, una variación de la demanda comercial, la depreciación de las monedas.

Ante éstos, la estabilidad financiera y macroeconómica, son determinantes para tener mejor capacidad de respuesta.