Para este año, el cumplimiento de las obligaciones fiscales de los contribuyentes, así como una leve mejoría en la actividad económica, permitirán que el gobierno federal obtenga mayores ingresos de lo presupuestado, coincidieron analistas.

En los Precriterios Generales de Política Económica para el 2019, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) modificó al alza su estimación de ingresos presupuestarios para este año. De acuerdo con el documento, prevé mayores ingresos en 0.3% del Producto Interno Bruto (PIB).

“Se anticipa que los ingresos presupuestarios en el 2018 sean superiores en 0.3% del PIB respecto a los previstos en la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) 2018. Destacan mayores ingresos petroleros en 0.2% del PIB por un mayor precio del petróleo y mayores ingresos tributarios no petroleros en 0.1% del PIB como resultado de la dinámica favorable que han mostrado ambos tipos de ingresos públicos”, explicó en el documento.

En este sentido, Carlos Cárdenas, especialista fiscal y expresidente del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, indicó que estos incrementos se deben a una mejoría en la actividad económica del país.

“Este año no hay modificaciones en las leyes, por lo cual los incrementos no vienen recargados en nuevas cargas fiscales, sino por un mejor desempeño de la economía, lo cual genera que los contribuyentes obtengan mayores utilidades y en consecuencia se recaude más por Impuesto sobre la Renta y mayores transacciones de compra y venta, lo que causará mayores ingresos por Impuesto al Valor Agregado (IVA)”, acotó.

Herbert Bettinger, experto fiscal, agregó que en el ámbito tributario otro de los impulsores a tener una mayor recaudación es un incremento en el cumplimiento de las obligaciones fiscales de los contribuyentes ante la implementación de nuevas tecnologías por parte del fisco, como lo es el prellenado en la declaración anual, lo cual facilita su deber al pagador de impuesto.

Respecto al aumento en los ingresos petroleros, recordó que los Precriterios precisan que se debe al incremento del precio estimado del barril de petróleo, que pasó de 48.5 a 53 dólares.

De acuerdo con las estimaciones del gobierno, espera recaudar 46,400 millones de pesos más por ingresos petroleros, mientras que por el pago de impuestos obtendría 23,400 millones de pesos más que lo estipulado en la LIF 2018. Además, prevé mayores ingresos propios de las entidades distintas de Pemex por 6,400 millones de pesos.

Por su parte, Manuel Toledo, socio de Impuestos y Servicios Legales de Andersen Tax & Legal México, indicó que el hecho de que el gobierno modifique al alza su estimación de ingresos es una señal de que ha hecho su trabajo, también debe aumentar su transparencia y beneficio a los ciudadanos.

“Tiene un enfoque bueno y malo; el bueno es que está haciendo su trabajo, el malo es que si bien siempre se escucha que se recauda más, el gobierno no especifica qué beneficios adicionales respecto al año anterior se le dieron al contribuyente y ése es un tema delicado”, expresó.

URGE TRABAJAR EN REFORMA FISCAL

Por otro lado, los especialistas mencionaron que es importante que el gobierno que entre el próximo sexenio, sin importar el partido, impulse una reforma fiscal, sobre todo ante la que implementó Estados Unidos a inicios de este año.

“Sería ilógico que el próximo gobierno no lleve a cabo una reforma fiscal, ya que uno de los grandes fracasos de este gobierno es no haber corregido la que hizo. Fue una reforma caprichosa que empobreció a la gente durante su primer año de aplicación; posteriormente, lo que sucedió es que muchos contribuyentes abandonaron la formalidad, por lo cual ya no se ven incrementos tan abruptos en la recaudación”, aseveró Herbert Bettinger.

En línea con lo anterior, Carlos Cárdenas agregó que en México se necesita urgentemente una reforma fiscal que recargue la recaudación mucho más en los impuestos indirectos,como el IVA y el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que contemple una mayor recaudación por parte de los estados y combata, efectivamente, la economía informal.

“La reforma fiscal que México requiere debería haberse cimentado desde hace ya muchos años. Al final, el próximo gobierno tendrá que implementar una tal vez no por convicción, sino por una necesidad urgente”, finalizó.