El Comisario de Asuntos Económicos y Monetarios de la Unión Europea (UE), Pierre Moscovici, se propone tranquilizar a Washington durante su intervención este martes ante el G20 en Buenos Aires, descartando que la propuesta para gravar a las empresas digitales sea una represalia contra las tarifas estadounidenses al acero.

“Destacaré que no se trata para nada de medidas de represalia ni tampoco de medidas antiestadounidenses. Era imprevisible que Estados Unidos (EU) tomara las medidas que anunció hace algunas semanas”, sobre el aluminio y el acero, dijo Moscovici.

“No nos pusimos como objetivo (atacar a) las empresas estadounidenses. Definimos una estrategia para la fiscalidad de los gigantes digitales en su conjunto, cualquiera que sea su nacionalidad”, agregó.

A la pregunta de qué medidas de corto plazo presentará el miércoles en Bruselas sobre la fiscalidad de las empresas digitales, Moscovici respondió que seguirán dentro del marco de los trabajos del G20 y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos “para ajustar la noción de la presencia digital y llegar a una definición común de un régimen fiscal digital permanente”.

“No podemos contentarnos con ese enfoque internacional del cual participamos plenamente. No podemos esperar tampoco que un hipotético consenso se constituya entre actores que quizás no pueda ser para todos (...) Vamos a proponer una solución de corto plazo. Eso permitirá gravar el volumen de negocios o una parte de los gigantes digitales a partir de un determinado piso con una tasa de imposición que permita generar ganancias sustanciales”, detalló el comisario europeo.

Moscovici sostuvo que los ministros de Finanzas y jefes de bancos centrales reunidos en la cumbre del G20 discutieron sobre el comercio de un modo “respetuoso”, en medio de temores de que el plan de EU para imponer aranceles al acero y al aluminio pueda disparar una guerra comercial global.

EUROPA DEBE QUEDAR EXENTA DE ARANCELES

Por su parte, el ministro de Finanzas francés, Bruno Le Maire, se reunió con el secretario del Tesoro estadounidense, Steve Mnuchin, a quien le dijo que los aranceles que Estados Unidos anunció sobre las importaciones de acero y aluminio “no son buenos” y le pidió que Europa quede exenta de esas medidas, durante un encuentro.

“Si tengo que decir lo que pienso diré que nadie podría entender que la UE, a fin de cuentas, no quede exenta en su globalidad de este aumento en los aranceles al acero y al aluminio decidido por Estados Unidos”, dijo el ministro luego de su encuentro este lunes con Mnuchin.

El ministro indicó que durante el encuentro le comunicó a Mnuchin que los aranceles de EU, de 25% sobre las importaciones de acero y de 10% sobre las de aluminio, “le harán daño a sus propios aliados, a sus aliados europeos”.

“Tendrán un impacto sobre el nivel de empleo de sus aliados, sobre las empresas de sus aliados”, añadió, al calificar de “proteccionistas” las medidas estadounidenses.

Las declaraciones de Le Maire siguen a las del ministro alemán de Economía, Peter Altmaier, quien indicó en Washington que EU y la UE podrían conseguir un acuerdo esta semana para el conflicto que enfrentan sobre los aranceles al acero y el alumio.