Típicamente, las caídas prolongadas en los precios del petróleo se asocian con recesiones al ser síntoma de un colapso en la demanda de energéticos; sin embargo esta vez puede ser diferente, de acuerdo con The Wall Street Journal.

El diario menciona que se han conjuntado un grupo de factores que impulsan la oferta del energético -como avances tecnológicos en perforaciones o el retorno de la oferta de petróleo libio -, los cuales hacen que varios países recalculen sus presupuestos, obteniendo cifras más favorables.

El diario estadounidense muestra el ahorro que tendrán los grandes importadores -con datos de Rhodium Group, la Agencia Internacional de Energía y el Fondo Monetario Internacional-, y que debería reducir el déficit de la balanza energética.

Los mayores beneficiados por la situación, como porcentaje de su Producto Interno Bruto (PIB): Corea del Sur 2.4%; India 1.8%; Japón 1.2%, Alemania 0.8%, China 0.8% y Estados Unidos con 0.5 por ciento.

En el caso específico de India se recibirá un impulso triple. Primero, las importaciones se volverán más baratas frente a las exportaciones, mientras que el crudo representa cerca de un tercio de sus ingresos. Segundo, el menor valor del hidrocarburo suavizará la inflación, lo que debería permitir bajar las tasas y alentar la inversión. Tercero, el combustible más barato recortará el déficit presupuestario, que actualmente está en 4.5% del PIB, al reducir los subsidios a la bencina y los fertilizantes, esto de acuerdo con Capital Economics.

Mientras que en Europa, Polonia, Hungría y República Checa se verán favorecidos por el declive del petróleo, mientras que Turquía y Sudáfrica, que registran amplios déficits de energía y de cuenta corriente, podrían ver mejoradas sus posiciones de balanza de pago.

Ante el exceso de oferta, los grandes exportadores serán los países más afectados. Las pérdidas de los exportadores como porcentaje de su PIB: Rusia, 4.7%, Nigeria 5.4%, Emiratos Árabes Unidos 8.6%, Venezuela 10.2%, Irak 13.6%, Arabia Saudita 15.8% y Kuwait 18.1 por ciento.

El precio del crudo ha caído más de 40% desde junio.