Davos.- El secretario general Iberoamericano, Enrique Iglesias, se mostró hoy aquí optimista sobre el futuro de México en este año electoral en ese país.

Yo creo que México tiene unas posibilidades importantes en 2012. La economía está reaccionando y hay una democracia que está funcionando, con altibajos, pero yo soy optimista respecto al país y a sus expectativas", declaró Iglesias a Notimex.

El ex presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) insistió en que "México tiene un enorme potencial de crecimiento y grandes mercados como Estados unidos y también está mirando al resto de América".

Iglesias, quien participó en un panel sobre la situación económica latinoamericana del foro de Davos, eludió analizar a la prensa los resultados previos de las encuestas que dan al precandidato priísta Enrique Peña Nieto como ganador de las elecciones presidenciales.

El ex máximo responsable del BID también se mostró satisfecho con la situación económica de la región en la actualidad en la jornada inaugural del 42 Foro Económico Mundial.

Hay razones para ser optimista claramente porque tenemos estabilidad financiera, poca deuda relativa con respecto a la historia y a otros países, por el hecho de que estemos priorizando las exportaciones hacia Asia y tengamos un mercado regional creciente", apuntó.

"Creo que es importante también que estemos con una vocación por la educación (...) Todo eso me hace pensar que las oportunidades para América Latina son grandes y que vayamos a tener una década de crecimiento y de avances en los problemas sociales", añadió.

Iglesias puntualizó que la buena situación del subcontinente "se está dando en un mundo complicado por la incapacidad que se está mostrando de resolver problemas, particularmente en Europa. No estamos manejando esta bonanza en un mundo estable y optimista", advirtió.

Cuestionado sobre si América Latina debería ayudar a Europa por el mal momento financiero que atraviesa señaló que los países que tengan la capacidad de hacerlo deberían hacerlo en organismos internacionales y a cambio de ganar peso en el mando de las instituciones financieras.

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