La inflación española se aceleró en septiembre, impulsada por la subida del IVA, hasta el 3.5% interanual, es decir, su nivel más alto desde abril de 2011, según cifras definitivas publicadas este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Con este nivel, que confirma los datos provisionales difundidos el 28 de septiembre, la inflación vuelve a situarse en el pico alcanzado en abril de 2011, en el 3.5%, el más alto desde octubre de 2008. Después encadenó varios meses de caída, pero desde el comienzo del verano de 2012, ha vuelto a empezar a subir.

La inflación había alcanzado el 2.7% en agosto, tras un 2.2% en julio. Sin el efecto del IVA, en septiembre habría sido del 1.4 por ciento.

Según las estadísticas del INE, calculadas en datos armonizados con los de la Unión Europea, en septiembre, los precios aumentaron, sobre todo, en el sector de los medicamentos (+10.5%), debido principalmente a la exclusión de algunos de ellos del sistema nacional de salud.

Pero también aumentaron en los transportes (+7.2%) y la vivienda (+7.2%).

Inmerso en un esfuerzo histórico para reducir su déficit público, que alcanzó el 9.4% del PIB en 2011, el gobierno español aumentó el IVA del 18% al 21% el primero de septiembre, pasando el IVA reducido de algunos productos del 8% al 10 por ciento.

Aumentando la inflación, esta medida tiene también un efecto perverso: según la ley, el gobierno debe revalorizar las pensiones en noviembre en función del aumento de la inflación, lo que podría costarle unos 3.500 millones de euros y amenazar el objetivo de déficit, según los economistas.

En crisis desde 2008, España consiguió en julio que Bruselas suavizará los objetivos de déficit al 6.3% del PIB este año, frente al 5.3% anunciado inicialmente por el gobierno español. Posteriormente, deberá llegar al 4.5% en 2013 y al 2.8% del PIB en 2014.

A cambio, tuvo que anunciar un nuevo plan de austeridad (en el que se enmarca la subida del IVA), que ha provocado una fuerte protesta social.

RDS