Inversionistas no residentes deshicieron posiciones en títulos mexicanos de deuda durante cinco meses consecutivos, de marzo a julio, y completan una salida histórica de 17,547 millones de dólares, según cifras preliminares del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF).

Con información de los miembros del IIF, donde están asociados importantes fondos de inversión, detallan que durante julio salieron capitales por 1,269 millones de dólares del mercado de deuda mexicano, lo que convirtió a México en el país que registró la mayor desinversión en títulos de deuda entre los 28 países emergentes.

En el reporte mensual “Capital Flows Tracker” de julio, detallaron que la aversión hacia títulos mexicanos contrasta con la incipiente entrada de capital que han comenzado a registrar los títulos de deuda de países como Hungría (961 millones); Tailandia (605 millones); Indonesia (344 millones); Sudáfrica (55 millones).

En conversación desde Washington el economista del IIF, Jonathan Fortun, explica que esta salida consistente de capitales de México, resulta de la reducción del premio real de la tasa ofrecida por México.

Además, consigna que este menor apetito por deuda gubernamental mexicana, podría sugerir que los inversionistas foráneos están comenzando a diferenciar a los emergentes en función de la percepción de riesgo de cada país.

En el caso de México, los factores de aversión pueden estar relacionados a que el mercado no ve políticas públicas claras para disipar el choque causado por el Covid-19.

Desaceleran flujos totales

De acuerdo con el documento, en julio los flujos de cartera hacia los 28 mercados emergentes alcanzaron los 15,100 millones de dólares. De esta cifra, 13,200 millones fueron atraídos por el mercado de deuda y 1,900 millones por el accionario.

A pesar de ser una entrada positiva, se observa una desaceleración respecto de los 29,200 millones de dólares que captaron los mercados emergentes en junio, lo que habla, según el reporte, de un sentimiento de incertidumbre o preocupación por el rebrote de la pandemia y la débil perspectiva mundial de crecimiento.

En el análisis, consigna que en general, la forma de recuperación dependerá de la capacidad de los emergentes para establecer políticas eficientes para catalizar la recuperación.

De hecho, anticipan que los inversionistas son más exigentes con respecto a las decisiones de llevar capitales a un mercado.

En el análisis, destacan que a nivel regional, los mercados emergentes de Asia resultaron los más atractivos.

Los analistas del IIF explican que los flujos de cartera no residentes incluidos en el análisis, son una subsección de los flujos de capital netos generales, que incluyen todo tipo de flujos de no residentes, que incluyen  inversiones de cartera, flujos bancarios, inversión directa y otros componentes de la cuenta financiera en la balanza de pagos.

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