La economía mexicana es una de las siete menos vulnerables a un deterioro fiscal entre 16 emergentes. Pero presenta señales de alerta en factores como tenencia de pasivos en poder de extranjeros y en el manejo responsable de la deuda, consigna un análisis desarrollado por expertos del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por su sigla en inglés).

El IIF, que es la mayor asociación de instituciones financieras, incluidos fondos de inversión, refiere que para México el nivel de deuda, requerimientos financieros y proporción de deuda en moneda extranjera son altamente manejables.

Pero emite una señal de alerta, en lo que llama “sendero de la deuda”, que es el manejo responsable de los pasivos, así como en la proporción de títulos en poder de extranjeros.

En el reporte semestral sobre vulnerabilidad fiscal, los estrategas del IIF consignan que en un comparativo de 16 economías emergentes las que presentan la mayor vulnerabilidad fiscal son Argentina y Ucrania, por sus altos niveles y expansión de su deuda, así como por la dolarización.

Ubica a Brasil como el tercero más vulnerable, por la incertidumbre asociada a las elecciones, su nivel de deuda, el manejo de sus pasivos y los requerimientos financieros que tiene.

No obstante, los estrategas del IIF matizan que el gigante sudamericano presenta una baja exposición a choques externos, lo que mitiga su riesgo fiscal.

En el reporte, dirigido por Sergi Lanau y Yorbol Yakhshilikov, toman en cuenta cinco elementos para determinar la exposición y vulnerabilidad de una economía emergente a un problema de solvencia: nivel de deuda; sendero de endeudamiento; requerimientos financieros; tenencia de títulos en poder de extranjeros, y deuda en moneda extranjera.

De acuerdo con información de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) -la medida más amplia de la deuda- cerrará el 2018 en 45.5% del PIB; mientras que para 2019 contemplan que se ubiquen en 45.2% del PIB, es decir, una reducción de apenas 0.3 puntos porcentuales.

DÓLAR FUERTE Y TENENCIA EXTRANJERA, RIESGOS

De acuerdo con el IIF, el fortalecimiento de las divisas en las que están fijadas las deudas de los emergentes es un factor de alto riesgo para su manejo.

Pone los casos particulares de Argentina y Turquía, que se han visto bajo lo que llama “una intensa presión del mercado”, pues ambas economías han realizado importantes ajustes porque sus obligaciones se han tornado muy caras ante el fortalecimiento del dólar.

Destacan también que en los países con una deuda moderada, como la de México, está el riesgo latente de su refinanciamiento, sobre todo si en algún momento tienen que enfrentar condiciones adversas del mercado.

El riesgo es mayor si los inversionistas que tienen en su poder títulos de deuda pública se ubican fuera del país, pues sus decisiones son más volátiles.

Según las cuentas del IIF, 30% de los títulos de deuda mexicana está en manos de extranjeros. Esta proporción ubica a México como el noveno país con mayor exposición a una corrida, debajo de Colombia; Turquía, y lejos del líder, Indonesia, que ha colocado a 60% de sus emisiones en manos de no residentes.

TASAS ALTAS AUMENTARÍAN PRESIONES

En otro reporte, el Global Debt Monitor, los analistas del IIF advierten que el mayor costo del financiamiento, guiado por la tendencia de las tasas de fondeo de Estados Unidos, podría aumentar las presiones al alza sobre la deuda de los gobiernos, corporativos y el sector financiero.

Este aumento esperado en los rendimientos marcó una señal de alerta en las tres ocasiones en las que el Comité Federal del Mercado Abierto (FOMC, por su sigla en inglés) de la Reserva Federal de Estados Unidos ha llevado la tasa de fondos federales de Estados Unidos a 2 puntos.

“Existe preocupación por los altos niveles de deuda mundial que se observan, sobre todo en el contexto de un aumento en los costos del endeudamiento entre los mercados maduros y emergentes y de la incertidumbre por el resultado de la elección presidencial de Estados Unidos”.

Según el análisis, en un ambiente de bajo crecimiento económico y debilidad de ganancias de los corporativos, la deuda se encuentra más expuesta a un dólar robusto y la tendencia de tasas al alza.

Particularmente son los gobiernos y los corporativos que tienen requerimientos financieros y vencimientos este año los que enfrentan los mayores riesgos, alertó.

El IIF es la mayor asociación internacional de instituciones financieras de operación mundial. Entre sus miembros se encuentran Dubai International Finance Center; People’s Bank of China; Wells Fargo; Santander; Standard & Poor’s; Principal; Moody’s; MetLife; Banorte; BBVA, entre otros.

Desarrolla sus análisis a partir de estadísticas preliminares que provienen de datos generados por sus propios miembros.