Si el próximo gobierno de Andrés Manuel López Obrador aspira a que México logre un mayor crecimiento económico durante su sexenio requerirá de inversión pública y privada, pero ésta sólo se alcanza cuando los empresarios tienen confianza en el futuro y existe un diálogo abierto para alcanzar acuerdos que trasciendan el ciclo político, sostuvo José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).

De la Cruz recordó que durante la década de los años setenta el gobierno pensó que podía impulsar el desarrollo económico sin contar con la confianza empresarial y el resultado fue la crisis de 1982: endeudamiento, inflación y devaluación del tipo de cambio se combinaron con un aumento de la corrupción que en conjunto rompieron con el ciclo de expansión económica observada por 20 años

A través de su mensaje La Voz de la Industria, el organismo privado aglutinado en la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), el especialista económico dijo que México requiere de una visión de Estado que por su naturaleza sea integral e incluyente, porque las ópticas parciales ya demostraron sus limitantes. Durante los últimos 50 años la consecuencia fue el cierre de empresas, la pérdida de empleo y el aumento de la informalidad y pobreza.

El crecimiento económico se logrará, sólo si existe la inversión pública y la confianza para invertir por parte del sector privado. “Deben ir juntos, uno solo de los componentes es insuficiente, la historia económica de México en los últimos 50 años lo demuestra”.

En 1986 se estimó que el desmantelamiento del Estado y una apertura comercial basada en la ortodoxia neoliberal bastarían para retomar la senda perdida de crecimiento vigoroso con baja inflación. El resultado ha sido la construcción de una enorme base maquiladora de bajo contenido nacional con un crecimiento promedio de solo 2.5 por ciento.

“La próxima administración tiene la oportunidad de evitar cometer los errores del pasado. Sólo a través de una agenda mínima por México que incorpore los intereses centrales de toda la sociedad se podrá avanzar. Para ello se requiere diálogo y confianza, que representan los cimientos sobre los cuales se puede invertir y crecer”, consideró.