El sector público en Grecia se puso en huelga para denunciar la destrucción de los servicios públicos provocada por las severas medidas de austeridad del gobierno.

La movilización, convocada por el sindicato del sector público Adedy, afectó al transporte, la administración fiscal, las escuelas y hospitales y los servicios municipales.

Otro sindicato del sector privado, GSEE, apoya el movimiento y convocó a paros.

Por la mañana, en la hora punta, el metro no funcionaba en Atenas y hubo atascos gigantes.

Grecia ya vivió varias huelgas generales para protestar contra las medidas de austeridad impuestas por los acreedores del país, en particular el Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea, a cambio de ayuda financiera.