Dos altos funcionarios de la Reserva Federal elevaron cuestionamientos sobre la decisión sin precedentes del banco central de vincular su expansiva política monetaria a umbrales específicos de la economía y advirtieron que las decisiones más recientes se adentran en territorio fiscal.

La Fed prometió el miércoles mantener bajas las tasas de interés hasta que el desempleo caiga a al menos un 6.5%, mientras la inflación no amenace con empinarse por encima del 2.5 por ciento.

Fue la primera vez en que la Fed escogió una cifra específica de desempleo para guiar su política.

"No creo que vincular la tasa de los fondos federales a un umbral numérico específico para el desempleo sea una aproximación apropiada y balanceada a la estabilidad de precios del comité de mercado abierto de la Fed y su máximo mandato sobre el empleo", dijo el presidente de la Fed de Richmond, Jeffrey Lacker, en una declaración.

Lacker fue el único voto disidente en la decisión del comité, que también incluyó la promesa de la Fed de comprar 45,000 millones de dólares en bonos del Tesoro a largo plazo cada mes, además de sus compras mensuales de 40,000 millones de dólares de deuda hipotecaria, hasta que vea una mejora en el panorama del mercado laboral estadounidense.

La Fed financiará la nueva compra de bonos con una expansión de su hoja de balance de 2.9 billones de dólares. Bajo la llamada "Operación Twist", que está a punto de expirar, la Fed compró un monto igual, pero pagó con fondos procedentes de ventas y pagos de deuda de corto plazo.

El presidente de la Fed de Dallas, Richard Fisher, que no tiene voto en el panel que fijas las políticas hasta el 2014, también dijo que se oponía a la decisión.

"Argumenté que básicamente estamos en riesgo de lo que yo llamo una 'política monetaria Hotel California'", dijo Fisher en una entrevista con CNBC, en referencia a la canción del grupo Eagles que habla de un lugar del que es imposible salir.

"Teóricamente podríamos salir cuando quisiéramos de este programa, pero en términos prácticos, cuando tengamos una hoja de balance repleta, tal vez nunca estemos en condiciones de abandonar esta posición", explicó.

Fisher dijo que estaba preocupado sobre la nueva tendencia de la Fed de poner hitos para su política porque, en parte, puede generar mensajes confusos en la opinión pública.

Aunque la Fed ha escogido un umbral para el desempleo, no es difícil establecer un número más que una guía de lineamiento que deba ser contextualizada con otros indicadores de la salud del mercado laboral, enfatizó.

Para Fisher, establecer un umbral de desempleo pone a la Fed "más y más cerca" de la política fiscal, ya que sólo la política fiscal, y no la monetaria, pueden influir en el empleo.

Lacker también señaló que las nuevas políticas de la Fed se adentran en territorio fiscal y dijo que la compra de bonos respaldados por hipotecas estaba favoreciendo a los dueños de viviendas por sobre otros actores de la economía.