El entorno internacional adverso provocado por una marcada volatilidad en los mercados financieros obligó a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) a ajustar su expectativa de crecimiento para el 2016 en un rango de 2.2-3.2% desde 2.6-3.6% que tenía previsto al iniciar el año.

Fernando Aportela, subsecretario de Hacienda y Crédito Público, explicó que a pesar del adverso entorno internacional, la economía mexicana está creciendo, pero el bajo desempeño económico de Estados Unidos fue el principal factor que orilló a la dependencia a realizar el ajuste.

El factor más importante que justifica la modificación en nuestro rango de crecimiento es la situación económica de Estados Unidos; se están ajustando sus estimaciones a la baja pasando de niveles de 2.5 a 2.0% , argumentó el funcionario.

En conferencia de prensa, Aportela añadió que otro factor inmerso en dicha decisión fue el bajo desempeño de la producción industrial del país vecino, ya que las expectativas se encuentran en tasas negativas; por lo tanto, eso es lo que justifica a grandes rasgos la modificación a la estimación de crecimiento.

Dentro de este escenario, lo que vemos son factores positivos de la evolución económica de México, balanceada, robusta, con perspectivas de inversión favorables y, sobre todo, con factores que fundamentan el consumo de manera importante , comentó.

Luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) diera a conocer que el Producto Interno Bruto (PIB) nacional logró un crecimiento significativo de 2.8% a tasa desestacionalizada en el primer trimestre del 2016, la Secretaría de Hacienda insistió en que la economía mexicana presenta un crecimiento balanceado, que es resistente al entorno externo, fundamentado en factores como la estabilidad macroeconómica, el fortalecimiento del empleo y mayores capitales de inversión impulsados por los beneficios de las reformas estructurales.

Estos factores se han venido encadenando para distinguir a México de otras economías de América Latina y así tener una tasa de crecimiento que es significativa a la luz del entorno internacional adverso que estamos observando , dijo en las inmediaciones de Palacio Nacional.

Recordó que en el primer trimestre se observío una volatilidad en los precios de las materias primas, particularmente en el precio del petróleo. El precio promedio de la mezcla mexicana fue de 26.3 dólares por barril, 24% menos que durante el último trimestre de 2015. No obstante, descartó que se realicen más ajustes al gasto, pese a la dependencia que aún hay sobre los ingresos petroleros en las finanzas públicas. Para el 2017, la dependencia mantiene su rango de crecimiento entre 2.6 y 3.6 por ciento.

Se le acabó la fuerza ?a la política fiscal

Contrario a los argumentos de la SHCP, Raymundo Tenorio, economista y catedrático en el Tecnológico de Monterrey Campus Santa Fe, aseguró que el factor principal que provocó el ajuste en la expectativa de crecimiento fue que se le acabó la fuerza a la política fiscal del gobierno.

Se le acabó no atribuido por el entorno adverso, como lo dice el subsecretario Aportela; esto sucedió por la caída en los ingresos petroleros y porque la cresta de la ola de captación tributaria llegó a su máximo , explicó.

Por lo tanto, agregó, el gobierno ya renunció a que la captación de los ingresos tributarios impulse el crecimiento económico, lo que le espera a nuestra economía es crecer en punto muerto; es decir, con una inercia que intenta justificarse por factores externos, cuando el problema es interno .

Especialistas concuerdan en que la economía mexicana ya no aguanta otro recorte a su gasto público; se deben buscar más incentivos para la inversión. Por ello, aseguran que fue acertada la decisión de ajustar el rango del PIB del 2016; continuar siendo optimistas le restaría competitividad al país.

Raúl Rodríguez, profesor investigador de la Universidad Panamericana Campus Guadalajara, consideró que Hacienda ya aceptó su realidad: tenía estimaciones del PIB muy altas para este año, difíciles de alcanzar por las condiciones económicas.

Tenemos que considerar que uno de los riesgos más importantes que enfrentará México es la incertidumbre de lo que sucederá con el incremento de las tasas de interés de la Reserva Federal; será el factor más importante para la actividad económica a partir del segundo semestre del año , dijo.

Finalmente, Eduardo González, coordinador de estudios económicos de Grupo Financiero Banamex, calculó que el PIB en el 2016 se ubicará en 2.1%, cifra que se encuentra por debajo de la estimación de la SHCP.

Estamos esperando una desaceleración del consumo privado y ello es lo que ha venido impulsando la actividad económica; se espera que en los próximos meses se registre una tendencia negativa y ello le restará impulso a la economía nacional , concluyó.

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