El secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Arturo Herrera informó que, el miércoles 12 de febrero se inició la contratación de un bono catastrófico, para blindar las finanzas públicas ante los costos que se puedan generar por fenómenos naturales como sismos y huracanes.

En su cuenta de twitter, el funcionario indicó que, en las próximas semanas se realizará el cierre de esta operación por un monto aproximado de 425 millones de dólares, que equivalen a cerca de 8,000 millones de pesos.

“Estos bonos se detonan cuando ocurren desastres naturales, como los sismos de 2017 o los huracanes Gilberto o Paulina (…) Esperamos que estos eventos no sucedan, pero estaremos preparados en caso de que ocurran”, dijo Herrera en la red social sin aclarar la cobertura y las condiciones que se requieren para la activación del bono.

El funcionario comentó que, el bono catastrófico funciona como una especie de seguro, “los recursos se aplican a la atención inmediata de la población afectada y a la reconstrucción de la infraestructura física del gobierno, estatal y municipal, así como de vivienda en zonas de alto riesgo”.

En noviembre de 2017, el gobierno de Enrique Peña Nieto obtuvo una indemnización de 150 millones de dólares por la cobertura del bono catastrófico. Dicho bono se renovó por 260 millones de dólares y concluyó su contrato el 7 de febrero del 2020.

Con dicho bono, se amplió la cobertura y las condiciones para la activación de este bono como efecto de los daños que generaron los sismos del pasado mes de septiembre del 2017.

La cobertura de este bono consistió en dos partes. Por un lado, 100 millones de dólares se activarían si se registraban sismos de intensidad moderada (desde 7.0 grados en el centro del país), y por el otro, se activarían 160 millones de dólares del bono con sismos más intensos (desde 7.4 en el centro del país).

Con respecto a sismos con epicentro en las costas del país, la cobertura se activaría con sismos de magnitud de 7.9 grados o mayores.

“Ambos bonos se adicionan, por lo que, en caso de que se presente un sismo de gran intensidad, los montos máximos de recuperación podrán ascender hasta 260 millones de dólares”.

El bono catastrófico se diseñó en conjunto con los miembros de la Alianza Pacífico, conformada por México, Chile, Colombia y Perú.

“Los recursos de la cobertura potencian los recursos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) que son utilizados para dar atención a situaciones de emergencia y reconstrucción o restitución de los daños de desastres naturales en infraestructura pública federal o local y viviendas en situación de pobreza”, se expone en un comunicado.

kg