El dinamismo de la recuperación de México es suficiente para mantener un crecimiento de 4%, incluso hasta el 2011, anticipa la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

No obstante, el PIB terminará por desacelerarse entre 2 y 2.5% anual a partir del 2012 y así se mantendrá al menos 13 años.

Al difundir su reporte semestral sobre perspectivas económicas, la OCDE detalla que el impulso de la recuperación mexicana han sido los inventarios de las empresas y la fuerte demanda de las exportaciones hacia Estados Unidos.

Advierte que hasta ahora la demanda interna sigue siendo átona , es decir la recuperación aún no es tan consistente como para pensar que continuará tomando fuerza.

La reactivación del consumo interno ha sido débil por el hecho de que la tasa de desempleo permaneció elevada, incluso tras haber retrocedido a finales del 2009 y los consumidores continúan siendo pesimistas , precisan los expertos del organismo.

En sus previsiones, la Organización anticipa que el PIB de este año crecerá 4.5%, dato que incorpora una mejora de casi 2 puntos, respecto del pronóstico previo de 2.7 por ciento.

Estiman que el desempleo en el país llegará a su pico en el 2010, al registrar una tasa anual de 5.5% y que para el 2011 llegará a 4.5 por ciento.

Refiere como los principales riesgos para que se cumplan estos escenarios la lentitud de la demanda interna y una reactivación menos vigorosa en Estados Unidos.

Por cierto, para aquel país, están esperando un PIB de 3.2% para éste y el año próximo.

Observación bienvenida

La Secretaría de Hacienda refirió en un comunicado que esta revisión a la alza en las expectativas del crecimiento mexicano es el reconocimiento a las políticas contracíclicas y las medidas precautorias que México asumió de manera responsable durante el 2009 para enfrentar la crisis global.

Dijo que esta reacción es lo que marca la diferencia con otras naciones y se refleja en un mayor dinamismo y mejores perspectivas económicas, que también son reconocidas a nivel mundial.

Por otra parte, como el epicentro de la recesión mundial estuvo en la mayoría de los países OCDE, no es de extrañar que las previsiones para la zona sean bajas.

Así, para el conjunto, la Organización espera un PIB promedio que se mantendrá en un rango de 2.5 a 2% del 2012 al 2025.

Según el reporte, los signos de la recuperación económica son más favorables que a finales del 2009. Europa se queda a la cola de la OCDE, por la desconfianza sobre sus finanzas públicas y porque no pudo aprovechar el la fuerza de los países emergentes, como sí lo hicieron Estados Unidos y Japón.

Así, para este año, las economías de la zona OCDE podrán registrar un PIB promedio de 2.7%, que es 8 décimas más de lo esperado en noviembre, y en el 2011 conseguirán un PIB promedio de 2.8 por ciento.

Esto en un escenario de expansión mundial de 4.75% para ambos años.

ymorales@eleconomista.com.mx