HR Ratings ratificó la calificación de largo plazo de HR A- (G) y de corto plazo de HR2 (G) para la deuda soberana de México, debido a que la deuda neta presupuestaria al Producto Interno Bruto (PIB) actual y esperada se ubica en niveles congruentes con la calificación otorgada, pese a su reciente incremento.

La institución calificadora de valores supone que México podrá mantener, en los próximos años, el superávit primario necesario para estabilizar en el largo plazo el cociente de deuda neta a PIB.

No obstante, la firma cambió la perspectiva de la calificación soberana de México de Estable a Negativa, debido al incremento de la deuda neta a PIB, especialmente en el último año, junto a la incertidumbre en cuanto a las relaciones comerciales con Estados Unidos.

Precisa que al evaluar la relación entre la deuda neta y el PIB es importante considerar que el incremento en el último año se debe a un factor no recurrente referente al tipo de cambio.

De manera adicional, menciona, la incorporación por parte del gobierno federal de ciertos pasivos laborales de Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad, que no representan una deuda con el público inversionista, procuró también un incremento significativo de la deuda en el 2016.

Por esta razón, HR Ratings ajusta su métrica de deuda neta al eliminar los pasivos laborales que no representan deuda con el público inversionista.

Para el 2017, supone que los remanentes de operación del Banco de México tendrán el efecto de reducir el déficit financiero, lo que facilitará que se contenga el nivel de deuda neta.

Asimismo, estima que el Saldo Histórico de los Requerimientos del Sector Público llegará a 51.4% del PIB en el 2016 y a 53.4% del PIB en el 2023.

En su opinión, el fuerte incremento esperado en el SHRFSP a PIB entre el 2016 y el 2015, de aproximadamente 4.07 puntos porcentuales, se debe en 42.2% al déficit, en 39.4% a los ajustes por tipo de cambio y en el restante 15.5% a otros elementos como la incorporación de los pasivos laborales.