La nueva escalada en la incertidumbre comercial podría causar un deterioro en la confianza de los inversionistas y en la trayectoria del comercio. Ambos son piezas clave para la actividad económica global, advirtió el Banco Mundial.

Al presentar su actualización de expectativas económicas, donde anticipa un Producto Interno Bruto (PIB) para América Latina de 1.7% para este año, destacaron que “la imposición potencial de tarifas de Estados Unidos a México anunciadas a fines de mayo no fueron incluidas en las expectativas base”, sin embargo, aseveran que “sí podrían afectar el comercio de Norteamérica”.

Evidencia que hay clara presión a la baja en su pronóstico regional, ante el impacto de la incertidumbre comercial y la tensión que han generado las políticas económicas de la nueva administración de México, y la debilidad de la confianza que se mantiene en Brasil. Ambas son las economías más grandes de la región.

En el reporte, divulgado desde Washington, explican que “la materialización de una combinación de riesgos a la baja podría propiciar una desaceleración más profunda a nivel regional que, al sincronizarse con otros países, tendría la fuerza para descarrilar el desempeño global”.

De acuerdo con las expectativas del Banco Mundial, el crecimiento global será de 2.6% en este año,  pronóstico inferior a 2.9% previsto en enero. Mientras que para Estados Unidos mantuvo la expectativa en 2.5% para este año.

México, con presión a la baja

Para México, anticipan una expansión de 1.7% este año y de 2% en el 2020. Ambos incorporan un recorte desde 2% para el 2019 que previeron y de 2.4% para el 2020 anticipado en enero.

Advierten que estos pronósticos no incluyen el efecto que tendría la materialización de la aplicación de tarifas arancelarias desde Estados Unidos ni el evidente retraso en la ratificación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), a la luz de esta nueva embestida.

Los economistas del banco destacan que la actividad económica de México de por sí traía la presión por la incertidumbre política doméstica, que sigue desalentando a los inversionistas privados.

Destacan además que la inversión hacia México se recuperó en el 2018 de forma modesta conforme se redujo la incertidumbre sobre el T-MEC. Por ello advierten que un nuevo retraso en su ratificación tendrá alto impacto en la reacción de los hombres de negocios.

Sostienen que el retraso en la ratificación del T-MEC podría afectar al comercio de productos agrícolas, automóviles, textiles y prendas de vestir, pero acotan que tendrá efectos limitados en la actividad económica.

El escenario que tenía el Banco Mundial para México, sin tomar en cuenta la sorpresiva embestida de EU para aplicar tarifas arancelarias a productos del país, era de una desaceleración, con la que se confirmaría una tendencia de cuatro años consecutivos.

Consignaban una desaceleración de la economía de EU que reduciría la demanda de exportaciones y un escenario de incertidumbre prevaleciente sobre las decisiones políticas clave de la nueva administración, que siguen restringiendo la inversión fija.

No obstante, veían con esperanza el futuro de México para el 2020, ya que, en su opinión, se podría esperar que se desvaneciera la incertidumbre acerca de la política interna y, entonces, esperaban un repunte moderado a 2% en el 2020 y 2.4% en el 2021.

Nuevamente, los expertos del banco sostuvieron y dejaron por escrito que “la imposición potencial de tarifas de EU a México anunciadas a fines de mayo no fueron incluidas en las expectativas base, y sí podrían afectar en el comercio de Norteamérica”.