La guerra comercial mundial iniciada entre Estados Unidos y China no desatará una ola masiva de rebajas de calificaciones de deuda soberana, dijo la firma crediticia Fitch, pero destacó que algunas naciones como México podrían eventualmente verse amenazadas por un incremento de aranceles.

James McCormack, jefe de calificación de deuda soberana de Fitch, dijo que la guerra comercial ya es una realidad, tras la reciente imposición mutua de aranceles entre las dos mayores economías del mundo y la amenaza de que puedan gravar productos por un valor de hasta 200,000 millones de dólares.

“La disputa ha cambiado el panorama general de la firma en torno a la economía mundial”, indicó.

México, en la mira

En la lista de países que podrían verse perjudicados por el aumento de aranceles de Estados Unidos México estaría en la mira, pero siempre que se cumpla del todo la amenaza de que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) desaparezca. A esto se suma que el nuevo gobierno mexicano podría revertir las reformas al sector de energía que han apoyado las finanzas de la segunda mayor economía latinoamericana.

¿Estos factores podrían cambiar la perspectiva de México a Negativa en sí mismos?, se le cuestionó.“Potencialmente sí”, dijo McCormack. “Depende de la magnitud de los cambios y de lo que el gobierno quiera hacer”.

Ejemplificó que 9% de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos se realiza en camiones ligeros y “sin el acuerdo comercial, los aranceles sobre estos productos alcanzarían 25 por ciento”.

Cambio de perspectiva

Lo cierto es que tanto para Fitch, Moody’s y Standard and Poor’s, la renegociación del TLCAN ha sido uno de los determinantes de la perspectiva que tienen sobre México.

Tanto, que entre marzo y abril, las tres cambiaron de Negativa a Estable la perspectiva sobre la nota mexicana, tomando en cuenta el giro positivo que en ese momento traía la renegociación.

Las tres, sin tener calificado en el mismo nivel al país, han detallado que el resultado de la renegociación en sí no es un determinante para la nota soberana. Pero han matizado que si el resultado final vulnera la economía mexicana y las finanzas públicas, será ahí cuando tendrán que evaluar su impacto en la nota.

Este miércoles Mauro Leos, director de calificaciones soberanas en Moody’s, explicó ante inversionistas de Estados Unidos en el Americas Society/Council of the Americas (AS/COA) que la alta concentración de las cadenas productivas de México y Estados Unidos sigue siendo un determinante para mantener viva la expectativa de que se sostendrá el acuerdo comercial, bilateral o con los tres socios de América del Norte.

Sin observar si un acuerdo bilateral como el que recientemente planteó el presidente de EU, Donald Trump, es positivo o negativo para la nota soberana, argumentó que la relación entre ambos países se mantiene como un escenario (de preocupación) latente.

Expresó que ante la intención de Trump de buscar la reelección, este proceso de renegociación con México podría ser un tema de particular atención para aquel mandatario.

La nota que tiene México en Moody’s es la más alta entre las tres calificadoras. Se encuentra tres escalones arriba del grado de inversión, en “A3” con perspectiva estable.

Premio a la resiliencia

Para Fitch, la renegociación del TLCAN y el rumbo positivo que tomó en marzo tuvieron un papel favorable, que facilitó el cambio de perspectiva de Negativa a Estable, al mantener la nota en “BBB+”.

La perspectiva Negativa significa que hay una de tres posibilidades de que la calificación sufra un recorte.

En marzo, la agencia argumentó a favor de este cambio en la perspectiva a estable, que “la posición de Estados Unidos acerca del TLCAN se ha moderado”.

Sostuvieron que “la economía ha probado su resiliencia a los precios bajos del petróleo y al riesgo de políticas proteccionistas por parte de Estados Unidos”.

S&P, aranceles de eu “no ayudan”

Tras anunciar la ratificación de la nota soberana en “BBB+” en abril, Sebastián Briozzo, analista soberano y de finanzas públicas en Standard & Poor’s, reconoció que al momento de ratificar la nota soberana, la agencia desconocía la intención del gobierno de Estados Unidos de imponer aranceles a la importación de diversos productos, en particular al acero y aluminio, lo que “no ayuda a la fluidez de la renegociación del TLCAN”.

Sin embargo, descartó que el resultado final de las conversaciones sea un evento de alto impacto y mucho menos que vaya a tener un efecto en la nota.

Recordó que “las negociación de este tipo se llevan en un proceso largo y suelen tener subes y bajas. La calificadora no va a estar reaccionando a lo que ocurra en el trayecto. Esta imposición no ayuda a la renegociación del tratado, pero no es que en sí misma afecte”.

Nota “AAA”, firme

Conflicto de aranceles costaría a EU 0.5% de su PIB

Los efectos de la riña comercial entre Estados Unidos y China podrían costarle al primero 0.5% de su Producto Interno Bruto (PIB), advirtió James McCormack, jefe de calificación de deuda soberana de Fitch, y dijo que también podría afectar al gigante asiático.

En entrevista con la agencia Reuters, McCormack dijo que ciertamente no es saludable, en sí mismo el enfrentamiento no debería causar una ola de recortes de calificaciones.

“Yo no lo anticiparía, para ser honesto, sólo por la guerra comercial”, expresó McCormack.

Estados Unidos está en una posición firme con su nota “AAA”, dijo, y añadió que la deuda estadounidense en proporción al PIB tendría que subir a un rango de entre 20 y 35% antes de llevar a Fitch a advertir sobre la amenaza a la calificación.

El dólar también afecta

A nivel más generalizado, el alza del dólar podría representar un riesgo para la posición de crédito de naciones emergentes, de acuerdo con Fitch.

El billete verde avanzó el jueves hasta su máximo nivel en un año y ha sumado 7% desde abril, anotando ganancias por cuatro meses consecutivos, una racha no vista en más de tres años.

Existe un patrón de 20 años de casos de rebajas de notas de deuda de países más pobres, cuando la moneda estadounidense se fortalece demasiado y produce una caída de sus reservas en moneda extranjera.

Las notas de deuda de las naciones emergentes bajaron entre 1 y 1.5 escalones en promedio entre el 2013 y el 2017, cuando la moneda estadounidense se valorizó 30 por ciento. (Reuters)