La guerra cambiaria global podría empeorar si Europa entra en la batalla, dijo el ministro de Hacienda brasileño, Guido Mantega, el hombre que acuñó el término.

Las naciones europeas deberían concentrarse en revivir sus economías con más inversión en lugar de debilitar el euro para proteger sus empleos, como sugirió Francia en vísperas de una reunión de potencias económicas del G20 la próxima semana, explicó el funcionario.

"Continuaremos teniendo este problema de la moneda a menos que la economía global despegue", dijo Mantega en una entrevista "La solución aquí es hacer más dinámicas sus economías y sacarlas del estancamiento", agregó.

Mantega usó hace más de dos años el término "guerra cambiaria" para describir la serie de devaluaciones competitivas adoptadas por las naciones ricas para abaratar sus exportaciones en medio del estancamiento global, en detrimento de las naciones emergentes.

Desde entonces, Brasil intentó depreciar su moneda, el real, para proteger sus industrias manufactureras -desde zapatos a vestimenta- y hacer sus exportaciones más competitivas. Además, bloqueó la entrada de capitales especulativos con impuestos.

Mantega dijo que esa aproximación no funcionaba para todos, en especial las naciones muy industrializadas.

"Es inútil que la Unión Europea intente salir de la crisis exportando más a Estados Unidos, Asia o incluso Brasil", dijo el ministro brasileño.

"Estamos peleándonos por las sobras. Estamos dándonos codazos unos a otros para competir en un mercado muy restringido", expresó.

"La discusión más importante en el G20 será el retorno de las políticas de estímulo", añadió en la entrevista en su despacho en Brasilia.

Francia prevé llevar sus preocupaciones sobre el euro a la reunión del G20 en Moscú, advirtiendo que una moneda común más fuerte podría dificultar la ya dolorosamente lenta recuperación de Europa y, en consecuencia, del mundo.

El presidente francés sugirió que la guerra cambiaria podría intensificarse cuando pidió el 5 de febrero un euro más débil e instó a los países de la eurozona a fijar una meta de mediano plazo para su tasa de cambio.

El euro se ha fortalecido más de 8% frente al dólar en los últimos seis meses, según datos de Thomson Reuters. La moneda común europea cotiza cerca del máximo de 15 meses ante el dólar gracias a una percepción más positiva sobre la eurozona que volvió a atraer a los inversionistas.