Atenas.- Los legisladores griegos parecían estar listos el domingo para aprobar un nuevo plan de austeridad y conseguir un rescate de la UE y el FMI que evite la bancarrota, desafiando el descontento público y a los manifestantes que libraron enconadas batallas con la policía frente al Parlamento en Atenas.

Los diputados están muy presionados por ambas partes, con decenas de miles de manifestantes marchando hacia la plaza Syntagma, ante el Parlamento, mientras que el Gobierno advierte que rechazar las medidas de ajuste implicaría sacrificios "inimaginablemente más duros" a los griegos.

Manifestantes enmascarados lanzaron bombas molotov, crearon una muralla de fuego y utilizaron bombas caseras con bombonas de gas ante el avance de la policía antidisturbios al otro lado de la plaza, con gases lacrimógenos y granadas aturdidoras. Dentro del Parlamento podían oírse fuertes estruendos.

"El gas lacrimógeno ha llegado a la cámara del Parlamento", dijo el diputado de izquierda Panagiotis Lafazanis.

Tras varias jornadas de amenazas y desacuerdos políticos, el Parlamento comenzó a debatir la legislación que establece 3,300 millones de euros en recortes de sueldos, pensiones y despidos como el precio por un rescate de 130,000 millones de euros de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional, el segundo para Grecia desde el 2010.

Grecia necesita los fondos antes del 20 de marzo para cumplir con pagos por 14,500 millones de euros en vencimiento de bonos.

El ministro de Finanzas, Evangelos Venizelos, dijo al Parlamento que Grecia no tiene una salida fácil y que la alternativa al rescate internacional - la bancarrota y la salida de la zona euro- sería mucho peor para los griegos.

"La decisión no es entre sacrificio y nada de sacrificios en absoluto, sino entre sacrificios y otros inimaginablemente más duros", dijo en un acalorado debate que se espera se extienda hasta bien entrada la noche.

Un pequeño partido ya se ha retirado de la coalición del primer ministro Lucas Papademos en protesta por los términos del paquete de rescate.

Como es habitual en las protestas griegas, sólo una pequeña parte de la multitud se enfrentó con la policía. Otros portaban pancartas que decían "Alzamiento popular!", "Son ellos o nosotros!" y "No jueguen todo lo que hemos conseguido".

Pudo verse a una ambulancia acudiendo a la plaza, y según la policía dos manifestantes resultaron heridos en los enfrentamientos.

Dentro del Parlamento, Venizelos dijo que el futuro de Grecia en el núcleo europeo estaba en peligro.

"Cualquiera que quiera seguir en el euro y en la zona euro debe cumplir algunas normas", dijo. "La ley debe aprobarse a medianoche porque el lunes por la mañana la banca y los mercados financieros deben recibir el mensaje de que Grecia puede sobrevivir y lo hará", aseveró.

PRESIÓN EUROPEA

Alemania, la mayor economía de la zona euro, aumentó la presión el domingo cuando dijo que el grupo necesita acciones, no palabras.

La Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional aseguran que no liberarán la ayuda sin compromisos claros de parte de los líderes de los partidos políticos de que se implementarán las reformas, sin importar quién gane en la próxima elección griega.

"Las promesas de Grecia ya no son suficientes para nosotros", dijo el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, en una entrevista publicada en la edición de domingo del diario Welt am Sonntag.

Schaeuble dijo que los sondeos de opinión revelaban que la mayoría de los alemanes estaba dispuesta a ayudar, "pero es importante decir que no puede ser un barril sin fondo".

"Grecia necesita hacer la tarea para ser competitiva, ya sea si eso ocurre en conjunto con un nuevo paquete de rescate o con otra ruta que de hecho no queremos tomar (...)", aseveró.

Cuando fue consultado si eso quería decir que Grecia dejaría la zona euro, el ministro respondió: "Eso depende de los griegos. Pero incluso en ese caso, que casi nadie asume que sucederá, ellos seguirán siendo parte de Europa".

Las medidas de austeridad incluyen 300 millones de euros en recortes en pensiones y una reducción de un 22% en el sueldo mínimo desde alrededor de 750 euros al mes.

El proyecto busca reducir la abultada fuerza laboral del sector público en alrededor de 150,000 personas para el 2015.

Además, presenta un canje de bonos para aliviar la carga de deuda de Grecia con la reducción del valor real de las tenencias de los acreedores privados en un 70 por ciento.

Los ministros de Finanzas de la zona euro esperan que Grecia explique entonces cómo realizará ahorros por 325 millones de euros del presupuesto de este año, algo que aún no ha sido explicado, antes de aprobar el paquete de rescate.

Documentos sobre el salvataje dados a conocer el viernes dejaban en blanco la cifra total del programa financiero, y Venizelos dijo que Grecia podría necesitar 15,000 millones de euros adicionales para salvar a los bancos helenos, confirmando estimados de funcionarios de la UE.

Con Grecia en su quinto año de recesión, los sindicatos argumentan que las nuevas medidas de austeridad ahogarán a la economía. El desempleo alcanzó el máximo de 20.9% en noviembre pasado, y casi la mitad de los jóvenes del país no tiene trabajo.

klm