Atenas.- El Parlamento griego adoptó este domingo el presupuesto para 2013, que incluye un ahorro de 9,400 millones de euros reclamados por la UE y el FMI.

Más de 150 de los 300 diputados apoyaron el proyecto de presupuesto, incluyendo los legisladores de los tres partidos de la coalición gubernamental que incluye a la derecha, los socialistas, y la izquierda democrática, cumpliendo así una etapa considerada necesaria para que siga llegando el dinero de los préstamos otorgados a Grecia por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional.

Horas antes, una manifestación contra las medidas de austeridad convocada por los grandes sindicatos reunió a miles de personas afuera del recinto.

"Con la votación de hoy, ponemos fin a los rumores de la salida de Grecia", dijo Simos Kediglou a un canal de televisión griego.

El presupuesto, luego de un paquete separado de medidas de austeridad aprobado la semana pasada, debería garantizar que Atenas reciba más dinero de los prestamistas internacionales y así evite una inminente insolvencia.

Sin embargo, muchos de los 10 millones de griegos, llevados a la desesperación por cinco años de recesión económica, temen que los intentos por reducir el déficit público sólo profundicen la crisis y muchos ciudadanos más pobres dicen que el nivel de vida en un país donde el desempleo llega al 25 por ciento se está volviendo difícil de soportar.

"Todas esas medidas nos hacen retroceder 50 años", dijo Thymios Marvitsas, de 75 años, durante una marcha de protesta comunista al Parlamento, que debate el presupuesto. "Nuestras pensiones y salarios han sido rebajados. Mi vida se está volviendo más y más difícil", agregó.

La policía estimó que la multitud afuera del Parlamento llegó a 13,000 personas.