El primer ministro griego, Luca Papademos, trató de alcanzar un acuerdo para salvar a Grecia de la quiebra, bajo la doble presión de la Unión Europea (UE) que advirtió que la negociación ya está fuera de plazos y de los sindicatos que convocaron a un paro general para hoy.

Papademos se reunió este lunes por segundo día consecutivo con la Troika de acreedores institucionales del país: la Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

También debía entrevistarse con los jefes de los partidos de la coalición del gobierno de unión nacional (socialistas, conservadores y ultraderecha) pero ese encuentro será aplazado muy probablemente para hoy, según fuentes del Ejecutivo.

Los dirigentes políticos griegos enfrentan una fuerte presión de la Troika, de Alemania y de Francia -las dos principales potencias de la euro zona- para apurar la aplicación de un nuevo paquete de ajustes, al que subordinan la liberación de nuevos fondos.

Las interminables dilaciones para resolver el caso griego lastraron a las bolsas europeas, que terminaron con moderadas bajas, tras cuatro sesiones a la alza la semana pasada.

JUNCKER LANZA ALERTA

Mientras tanto el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, no descartó una quiebra de Grecia para el próximo marzo, si el país no cumple con los objetivos impuestos por la Troika.

Si tuviéramos que concluir que todo está mal en Grecia, no habrá un nuevo paquete de ayuda y significaría que el país debería declarar su quiebra en marzo, eso Grecia lo sabe , añadió.

Fue el enésimo fiasco tras semanas de intentos fallidos y reforzó una vez más la sensación de que se acerca cada día más la quiebra del país mediterráneo, acotó Juncker.

Además admitió que la corrupción sigue jugando un papel importante como obstáculo frente a la puesta en marcha de las reformas necesarias y sigue siendo un punto débil del país.

Al mismo tiempo el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, instaron a los griegos a respetar escrupulosamente sus compromisos.

Los griegos asumieron compromisos que deben respetar escrupulosamente, no hay otra opción , dijo Merkel en conferencia de prensa conjunta con Sarkozy en París.

La Canciller expresó el deseo de que Grecia permanezca en el euro , pero advirtió que Atenas no recibirá nuevas ayudas si no llega a un acuerdo con la UE y el FMI.