El menor flujo comercial de Estados Unidos hacia Europa será solo uno de los canales de contagio tras formalizarse la renuncia de Grecia al euro, anticipó el director de la licenciatura de Administración Financiera del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de México (ITESM), Juan Carlos Pérez.

Es de esperarse una menor disponibilidad de crédito bancario para los sectores productivos de Europa, lo que contribuirá a reducir el dinamismo de la actividad, observó.

Y, como Europa es el tercer socio comercial de EU, el impacto se sentiría en el flujo comercial, explicó. Solo el primer trimestre del año, los países de la región generaron ingresos a EU por 42,000 millones de dólares, que es 13% de las exportaciones de la primera economía.

El otro canal de contagio sería financiero, precisó. La aversión al riesgo generaría una astringencia en la oferta crediticia interbancaria; con la renuncia al euro, los bancos globales tendrán que destapar o transparentar los activos relacionados con Grecia que no han sido declarados, y se alimentará la incertidumbre.

LOS DATOS

El Banco de Pagos Internacionales (BIS por su sigla en inglés), es el único instituto que otorga información periódica sobre la gestión de activos interbancarios entre los países a los que otorga sus servicios.

Según los datos más recientes, al corte de diciembre del 2011, los bancos de Estados Unidos reportaron en su poder títulos soberanos de origen griego por 5,800 millones de dólares.

Sin embargo, la exposición a otros países del Mediterráneo es mucho mayor. Cerca de 50,000 millones de dólares, en España; 49,000 millones, en Irlanda; 66,000 millones, en Italia, y 6,600 millones de dólares, en Portugal.

El temor de que otros países con problemas financieros asuman la misma solución de Grecia para tratar de estabilizar su economía seguirá alimentando al mercado. Y castigando a los títulos de otros soberanos europeos, advirtió aparte el catedrático de la UIA, José Antonio Cerro.

El especialista de la Ibero proyectó que continuará escalando la aversión al riesgo. De ahí, que hasta el tipo de cambio mexicano esté sufriendo las consecuencias de la incertidumbre, comentó. Y enfatizó que la falta de contundencia en las políticas de las autoridades comunes nutrirá la incertidumbre del mercado. Advirtió que renunciar al euro es la salida más fácil para paliar la crisis económico-financiera del país europeo, y confió en que la próxima reunión del G -20 servirá para que se busque reactivar la economía mundial.