Según el semanario español Tiempo , la mayor pérdida fue de Manuel Jové, el mayor accionista del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), quien vio descendido su patrimonio en 1,826 millones de euros (2,296 millones de dólares).

En segundo lugar, la familia Del Pino (Ferrovial) perdió 2,221 millones de euros (1,535 millones de dólares) y luego, Florentino Pérez, presidente de la constructora ACS y del Real Madrid, perdió 1,422 millonadas de dólares.

Si se tiene en cuenta la caída en porcentaje, destaca el caso de José María Fernández Sousa (Zeltia) quien vio como sus acciones perdieron el 83% de su valor.

La revista española subrayó que las mismas acciones que sirvieron para señalar a los más ricos del país en años de bonanza, les hunden ahora y ven bajar su patrimonio.

Expuso que a pesar de solo haber caído un 2.6% el número de ricos en España, el patrimonio de las grandes fortunas se vio gravemente perjudicada por la evolución y caída de sus acciones.

También, los más perjudicados fueron aquellos que se vieron afectados por el colapso de alguna de las constructoras con mayores problemas por la crisis de la llamada burbuja inmobiliaria .

Tiempo se refirió a las riquezas españolas que no cotizan en bolsa como, Juan Roig, dueño de la alimentaria Mercadona o el propietario de Mango , Isak Andic, sobre quienes ni la revista Forbes es capaz de adivinar su fortuna.

De igual modo se podrían citar en este conjunto a la Duquesa de Alba cuyas riquezas podrían alcanza los 3,500 millones de euros (4,350 millones de dólares) o Tita Cervera, dueña del Museo Thyssen, quien puso recientemente a la venta uno de sus cuadros más valiosos porque argumentó necesito liquidez .

Finalmente, la publicación repasó el peculiar caso del español más rico y el cuarto del mundo, Amancio Ortega, dueño de Inditex-Zara.

El empresario de Galicia, noroeste de España, ha visto crecer su capital gracias a que los valores de su empresa, dueña de tiendas como Zara o Massimo Dutti, suben pese a la crisis.

Su fortuna en Inditex creció en un 82% desde que estalló el aprieto económico, pero además, Ortega, invierte en un gran patrimonio inmobiliario.

Ejemplo de ello es la compra de una de las torres de oficinas más altas de Madrid, la torre Picasso, por 400 millones de euros (502 millones de dólares).

Al apoyarse en un estudio de Citybank y la inmobiliaria Knight Frank , el semanario aseveró que en los próximos cinco años los ricos incrementarán su gasto en obras de arte, aviones privados y yates.

RDS