Los principales bancos de Estados Unidos continúan enfrentando "desafíos", y muchos establecimientos pequeños corren el riesgo de necesitar capitales frescos en los próximos años, estimó este jueves el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke.

Aunque los grandes bancos del país " mejoraron notablemente su situación financiera, continúan enfrentando desafíos", declaró Bernanke en un discurso en Chicago, refiriéndose a los 19 bancos que los reguladores habían sometido a "pruebas de resistencia" durante el primer semestre de 2009.

"Igualmente, los bancos regionales y locales, que juegan también un papel vital en nuestro sistema financiero y en nuestra economía, enfrentan desafíos específicos", agregó, según el texto de un discurso transmitido a la prensa.

" Muchos" de esos pequeños bancos "podrían necesitar capital adicional en los próximos años", estimó Bernanke, insistiendo sobre un alza del número de pequeñas cajas de ahorros "consideradas débiles".

Destaca que este límite de crecimiento es evidente en los retrocesos que registra la actividad industrial y el crecimiento de la electricidad, el carbón, el cemento, el acero y la producción automotriz, que se ha hecho más lenta.

La institución financiera considera que la circulación del dinero y del crédito, un motor importante de la demanda de commodities (materias primas), podría frenar la economía china más adelante.

Anticipa que el impacto de un crecimiento más lento de China por un ajuste excesivo en la propiedad y un freno en las inversiones de activos fijos, una desaceleración en sus exportaciones y en los préstamos, así como una revaluación del yuan, sería variable dependiendo del commodity.

BofAML subraya que la desaceleración de China en el dinero y en el crédito sí importa, especialmente para el petróleo.

En tanto, una menor cantidad de exportaciones no importa para el petróleo o la agricultura pero sí para los metales y los volúmenes grandes, añade.

Comenta que una desaceleración en las inversiones de activos fijos es clave para el carbón, mientras que un yuan más fuerte podría conducir a un consumo ligeramente más alto de commodities.

De acuerdo con BofAML, la economía china se va a balancear nuevamente, a través de mayor flexibilidad en las divisas.

Una divisa más fuerte probablemente reduciría el actual superávit de la cuenta corriente y la acumulación de reservas de la divisa china.

'En nuestras estimaciones, el impacto de la revaluación china varía bruscamente dependiendo del commodity', añade.

En algunos casos, indica, una revaluación del yuan impactaría negativamente al crecimiento del consumo, pues una moneda más fuerte reduce las exportaciones y por ende, el crecimiento del PIB.

No obstante, la correduría puntualiza que la mayoría de los commodities se beneficiarían de un efecto positivo a la larga, pues una revaluación impulsaría el poder de compra del consumidor chino para la materia prima denominada por los dólares estadunidenses.

apr