Un impulso fiscal a Estados Unidos es más probable en 2018 que este año, según economistas de Goldman Sachs, dado que "el balance de riesgos es algo menos positivo" en el primer mes del nuevo año y cuando la agenda de crecimiento del presidente Donald Trump podría ser contrarrestada por efectos negativos de las restricciones al comercio y la inmigración.

Después de la elección, el cambio positivo en la confianza de los inversores sugería que la probabilidad de recortes de impuestos y regulación menos restrictiva era mayor que la probabilidad de restricciones significativas al comercio y a la inmigración, según una nota del economista Alec Philips fechada el 3 de febrero.

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Sin embargo, a un mes de iniciado el nuevo año, el equilibrio de riesgos es "algo menos positivo en nuestra opinión".

Recientes dificultades que han tenido los republicanos en el Congreso para desechar el plan de salud Obamacare "no son un buen pronóstico para alcanzar un acuerdo rápido sobre reforma tributaria o financiamiento de la infraestructura", según la nota.

Eso "refuerza nuestra visión de que un impulso fiscal, si es que sucede, es más bien una historia del 2018".

Goldman agregó que aunque parece posible la cooperación bipartidista en algunos temas tras la elección, el "ambiente político parece estar tan polarizado como siempre", lo que sugiere que podría ser difícil lidiar con los temas que requieran de respaldo bipartidista".

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Además, el banco informó que Trump probablemente cumpla sus promesas de campaña sobre comercio e inmigración, "algunas de las cuales podrían ser perturbadoras para los mercados financieros y la economía real".

Goldman sostuvo que espera una expansión fiscal estadounidense de cerca de un 1% del Producto Interno Bruto (PIB), en gran medida por recortes de impuestos, a partir del 2018.

erp