El próximo gobierno federal encontrará condiciones bastante favorables en cuanto al tratado comercial con América del Norte, afirmó la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena.

“El tratado de libre comercio seguirá adelante y en gran medida gracias también al trabajo del equipo de transición, donde el doctor Jesús Seade Kuri jugó un papel muy importante”, resaltó.

En el marco de la presentación del informe Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe 2018, precisó que la perspectiva comercial de México hacia delante es tan favorable que se espera una expansión del volumen exportador mexicano de 4.6% respecto el año anterior y de un aumento de precios de 4.9% al cierre del año.

“Durante 2018 México puede tener un choque positivo en términos de intercambio, ya que el aumento de sus importaciones también se proyecta en todas las categorías”, detalló.

La representante del organismo multilateral destacó que el país tiene un futuro “muy interesante”, aunque no está exento de presentar problemas que vienen de años atrás, como es el incremento de la deuda del sector público.

“La deuda ha ido creciendo, por lo que es importante ver cómo va a venir el presupuesto que presentará el próximo gobierno, y cómo va a dinamizar el gasto del sector público, el cual es muy relevante”, mencionó.

En cuanto al reporte presentado por el organismo, puntualizó que México y los países de la región podrían beneficiarse de las barreras comerciales entre Estados Unidos y China.

Sin embargo, admitió que las ganancias posibles de estas medidas también podrían ser contraproducentes en caso de intensificarse las tensiones entre ambos países, e inducir a una menor demanda de los productos de Latinoamérica y el Caribe.

“América del Sur podría beneficiarse de mayores aranceles a productos agrícolas de Estados Unidos como son carnes, soja y vinos, mientras que México y Centroamérica está en posición de obtener beneficio de la imposición arancelaria a las importaciones chinas de manufacturas electrónicas, textiles y demás”, precisó.

Bárcena Ibarra refirió que tanto México como la región podrían sacar un mayor partido del crecimiento del comercio electrónico, donde se han convertido en relevantes consumidores, pero no en exportadores comerciales de este canal.

“No estamos comerciando electrónicamente por estas plataformas nuestros productos; no sé, quizá podríamos vender mole, tequila y más, pero no lo estamos haciendo, nuestros despachos son mucho más bajos, y aquí es donde hay que ponerse las pilas”, aseveró.

Comentó también que para mejorar la inserción de la región en el comercio electrónico transfronterizo, hace falta mejorar en materia de capital humano, debido a que la digitalización aumentó más rápido que la oferta de personal calificado para los sectores de Tecnologías de la Información avanzada.

A la par, se requiere establecer una convergencia regulatoria basada en acuerdos comerciales y de integración que consideren disposiciones adecuadas sobre comercio electrónico transfronterizo, y abatir las ineficiencias en temas de logística, aduanas y servicios postales, cuyos factores generan retrasos e incrementos de los costos de los envíos internacionales, puntualizó.

Asimismo, indicó que se deben buscar mejoras respecto a los sistemas de pagos internacionales, pues en la actualidad son inadecuados al exponer faltas de interoperabilidad bancaria y altos costos de las transacciones.