Berlín.- El Gobierno alemán aprobó el borrador que permite a Alemania realizar su contribución al paquete de ayuda de la zona euro y del Fondo Monetario Internacional para la endeudada Grecia.

El parlamento germano ahora debe dar luz verde a esta ley.

El ministro de Finanzas, Wolfgang Schaeuble, dijo que espera que el parlamento apruebe el plan esta misma semana, despejando el aporte de Alemania al plan de rescate, del que el país germano es el principal contribuyente.

Schaeuble sostuvo además que el plan para Grecia debería estar aprobado por todos los miembros de la zona euro para fines de esta semana.

La canciller alemana, Angela Merkel, dijo que la aprobación a nivel de Gabinete del paquete para Grecia mostraba que su país estaba actuando para estabilizar el euro.

"La reacción en la forma del proyecto de ley implica no sólo que estamos ayudando a Grecia, pero también que estamos estabilizando al conjunto de la zona euro", dijo Merkel a periodistas.

La canciller agregó que la regulación de los mercados debería ser endurecida y que creía que debería crearse una agencia europea de calificación de crédito.

La presión sobre las agencias de calificación se intensifica en Europa, tras los recortes a las deudas de Grecia, España y Portugal.

La ministra de Economía de Francia, Christine Lagarde, señaló el lunes que quería un mayor control de las agencias calificadoras de crédito para asegurar que siguieran "reglas éticas".

Grecia ante la cruda realidad

Grecia reaccionó con una mezcla de resignación e indignación a un doloroso nuevo paquete de ajuste del Gobierno, que algunos editoriales de prensa definieron como una obligada y largamente aplazada "violenta modernización" del país.

"Ha llegado el momento de pagar las facturas", dijo el diario financiero Kerdosel, añadiendo que había llegado la hora de la responsabilidad para conseguir que esta crisis se convirtiera "en la gran oportunidad para modernizar nuestra vida pública, incluso aunque tengamos que sangrar".

El Gobierno del primer ministro George Papandreou reveló el domingo el plan para reestructurar la endeudada economía de Grecia tras reunirse con funcionarios del FMI y la Unión Europea (UE).

El paquete prevé un gran ajuste fiscal impulsado principalmente por recortes en el sector público del país, que representa aproximadamente una tercera parte de la fuerza laboral.

El congelamiento de los sueldos del sector público se extenderá hasta el 2014 y también se eliminarán las primas de vacaciones para muchos empleados, además de recortar las pensiones.

El diario de centroderecha Eleftheros Typos dijo que el Gobierno estaba diciendo a los griegos que debían morir para vivir, describiendo la medicina económica que está dosificando como "más dañina que la enfermedad".

Ta Nea, un periódico de centro, dijo que la forma de vida a la que se habían acostumbrado los griegos había llegado a su fin el domingo, mientras que el diario de centroizquierda Eleftherotypia consideró injustas las medidas porque los que saldrían más perjudicados serían los asalariados medios y los pensionados.

El también diario de centroizquierda Ethnos dijo que la austeridad significaría "asfixia" para el pueblo griego y una "violenta modernización" para la economía, que según nuevas previsiones del Gobierno se contraerá un 4% este año y un 2.6% en el 2011.

Grecia recuperará credibilidad en segundo semestre del 2011

La Comisión Europea espera que Grecia pueda regresar a los mercados en busca de financiamiento para el segundo semestre del 2011, una vez que recupere la credibilidad con la implementación de duras reformas fiscales, dijeron autoridades.

"Los 110,000 millones de dólares están basados en varios supuestos, también en acceso al mercado. No se asume que Grecia no tendrá acceso al mercado a través del programa, aunque no necesitará acceso en los primeros un año y medio o dos", explicó el funcionario, que pidió no ser identificado.

"Volverán al mercado durante el 2011 a más tardar", afirmó.