Durante el 2012 los recursos para la atención de desastres naturales ascendieron a 22,397 millones de pesos, el mayor monto que se registró en el sexenio pasado. Así, durante la administración anterior se destinó un total de 94,406 millones de pesos, con lo cual se marcó el sexenio en el que se erogaron más recursos públicos para enfrentar los efectos de fenómenos naturales.

Los desastres ocurridos entre el 2007 y el 2012 fueron fenómenos sin precedente histórico. Los efectos sobre la población y la infraestructura pública obligaron al gobierno federal a destinar mayores recursos para mitigar los daños sufridos y el restablecimiento de las condiciones prevalecientes antes de la presencia de estos eventos.

Tan sólo en el 2010, cuando se destinaron 14,838 millones de pesos, se hizo una estimación de los costos por lluvias severas que afectaron gran parte del territorio por 54,770 millones de pesos, de los cuales 38,308 millones de pesos correrían a cargo del gobierno federal y 16,462 millones de pesos a cuenta de los estados mediante coparticipaciones.

HURACANES Y SISMOS

En los últimos seis años, en todo el país se sufrieron los estragos de lluvias severas, atípicas y extremas, fenómenos naturales perturbadores, tormentas tropicales (Bárbara), inundaciones fluviales, ciclones tropicales (Alex, Karl, Jimena, Rick) y sismos, así como huracanes.

Pero, sin duda, los más recordados por sus magnitudes fueron las inundaciones en Tabasco y el sismo en Baja California. En todos los casos, y cada año, fue necesario canalizar mayores recursos para solventar los efectos ocasionados por los desastres naturales.

Tan es así que en el Congreso se tuvo que autorizar un fondo para la reconstrucción de infraestructura por medio del esquema de cupón cero para ayudar a las entidades federativas y municipios a completar recursos que se les transfirieron a través del Fondo de Desastres Naturales (Fonden).

Dicho fondo tuvo que ser reformado y se establecieron nuevas reglas para agilizar la entrega de los recursos y para que pudieran ser utilizados también para la atención de la población afectada dadas las dimensiones de los desastres.

De acuerdo con información del Fonden, en el sexenio pasado, cinco estados fueron los que concentraron el mayor número de recursos.

Se trata de Tabasco, Veracruz, Oaxaca, Chiapas y Nuevo León. Los recursos que solicitaron al Fonden les permitieron llevar a cabo acciones de reconstrucción y restitución de infraestructura afectada principalmente por lluvias extremas e inundaciones.

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