El gasto del consumidor en Estados Unidos subió con fuerza en junio debido a que los hogares destinaron más dinero a restaurantes y hospedaje, con lo que sentaron una base sólida para la economía al inicio del tercer trimestre, mientras que la inflación se aceleró en forma moderada.

El sólido crecimiento económico y el alza sostenida de los precios probablemente permitirán que la Reserva Federal (Fed) siga elevando gradualmente las tasas de interés.

“Más gastos en lo que se ‘quiere’ y no en lo que se ‘necesita’ es siempre una buena señal de confianza del consumidor”, dijo Jennifer Lee, economista senior de BMO Capital Markets en Toronto.

El Departamento de Comercio indicó que el gasto del consumidor, que responde por más de dos tercios de la actividad económica en Estados Unidos, subió 0.4% el mes pasado. El dato de mayo fue revisado para mostrar que el gasto del consumidor aumentó 0.5% en vez del alza reportada previamente de 0.2 por ciento.

El avance del gasto del consumidor del mes pasado cumplió con las expectativas de los economistas y fue impulsado por el segmento de restaurantes y hospedaje. El gasto en servicios se aceleró 0.6%, mientras que los desembolsos en bienes se mantuvieron sin cambios tras ganar 0.9% en mayo.

Por otra parte, el índice de precios de gastos de consumo personal (PCE, por su sigla en inglés) anual, excluyendo los volátiles componentes de los alimentos y la energía, se mantuvo estable en 2.2%, mientras que subió 0.1% en junio tras ganar 0.2% el mes anterior.

Eso hizo que el denominado índice de precios PCE subyacente anotara un incremento anual de 1.9% por tercer mes consecutivo. Ese es el índice de inflación preferido por la Fed, y en marzo tocó la meta de inflación de 2% del banco central estadounidense por primera vez desde diciembre del 2011.

El dólar se apreció levemente frente a una cesta de monedas tras la publicación de los datos, mientras que el precio de los bonos del Tesoro a largo plazo subió y los principales índices bursátiles en Wall Street registraban ganancias.

Los ingresos personales subieron 0.4% en junio, igualando la lectura de mayo, mientras que los ahorros aumentaron a 1.050 billones de dólares desde 1.047 billones de dólares en mayo.

En otro informe, el Departamento del Trabajo dijo que el Índice de Costo del Empleo, la medición más amplia de los costos laborales, subió 0.6% en el segundo trimestre tras un avance no revisado de 0.8% en el primer trimestre. Eso hizo que el incremento anual aumentara a 2.8%, el mayor incremento desde el tercer trimestre del 2008.

Los salarios y compensaciones, que responden por 70% de los costos del empleo, subieron 0.5% en el segundo trimestre, un retroceso frente al avance de 0.9% del periodo de enero a marzo.

Paralelamente, el grupo privado Conference Board informó que su índice de confianza del consumidor subió 0.3 puntos porcentuales, a una lectura de 127.4 en julio.