A pesar de las medidas de austeridad que llevó a cabo el gobierno federal a lo largo del 2015, el gasto neto del sector público representó más de una cuarta parte del Producto Interno Bruto (PIB), con un total de 4 billones 891,974 millones de pesos, es decir, 27%, el mayor nivel desde 1990.

De acuerdo con estadísticas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), de este monto, más de la mitad (59.06%) corresponde al gasto corriente, con un total de 2 billones 889,405 millones de pesos, cifra que creció 4.9% respecto del 2014 y que representa 15.9% del PIB.

En el gasto corriente se ubican aquellos recursos que se destinan cada año a los más de 800 programas sociales, como Prospera o 65 y más, así como los recursos que se consignan a los servicios personales de la burocracia.

En este último rubro, el de servicios personales, destaca el hecho de que representa 37.32% del gasto corriente, con 1 billón 78,429 millones de pesos, cantidad que significó 4.9% más que en el 2014. En éste se ubican los gastos de comunicación social, viáticos, pagos de nómina, entre otros, que representaron 5.9% del PIB.

En contraste, en el gasto en la inversión física se observó una disminución de 8.3% respecto del 2014, con un total de 772,644 millones de pesos. Este gasto apenas logró representar 15.79% de la inversión total y 4.3% del PIB, el nivel más bajo desde el 2009, cuando llegó a representar 3.1% del PIB.

Preocupa ajuste a inversión

Marco Oviedo, economista en jefe de Barclays, comentó que llama la atención que los mayores recortes al gasto estén enfocados en la inversión, pues es a través de éste que se genera la productividad del país.

El problema es que una menor inversión implica menor crecimiento hacia adelante y el gasto corriente usualmente no tiene un impacto tan relevante en el crecimiento económico , expuso.

Detalló que el gasto en inversión sirve para tener mejor infraestructura y para que el gobierno sea capaz de proveer mejores servicios, pero si el gasto se enfoca principalmente para hacer transferencias en programas sociales, no es lo más recomendable .

Insistió en que no es una mezcla favorable seguir recortando inversión y no hacer el ajuste en el gasto corriente. Recordó que el 2015 fue un año complicado para el país, dado que la caída en los precios del petróleo afectó parte de los ingresos de las finanzas públicas.

Si bien Pemex también tuvo recortes en su inversión, el problema es que la petrolera está produciendo menos de lo que debió (...). Si no se hubieran hecho los recortes a la inversión, se hubieran visto mejores frutos .

Oviedo mencionó que la composición del gasto corriente del sector energético también registró un incremento importante, lo cual se debió principalmente a que la reforma energética generó nuevos gastos. Lo ideal es que la inversión pública deje de caer y sean otros rubros menos productivos donde se haga el ajuste .

México crecerá 2.3% ?en el 2016

El economista en jefe de Barclays indicó que para este 2016 prevén que el crecimiento de la economía sea de 2.3%, muy por debajo de las estimaciones del gobierno federal que se mantienen por arriba de 3 por ciento.

Este crecimiento se deberá principalmente a la desaceleración del sector manufacturero y no tanto a la caída en el precios del petróleo, además de que se perciben ajustes en el gasto de inversión , abundó.