Durante la primera quincena de julio de este año, la inflación continuó su tendencia de aceleración, misma que comenzó el mes previo, alcanzando un nivel de 4.85%, resultado impulsado principalmente por los incrementos sustanciales en el precio de los energéticos, la electricidad, algunas verduras y los servicios turísticos en paquete.

El componente no subyacente considera los productos agropecuarios, los energéticos y las tarifas gubernamentales; registró una inflación de 8.54 por ciento.

Este alto nivel fue producto del aumento pronunciado de los precios de los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno, principalmente. Las gasolinas y otros combustibles y las tarifas autorizadas por el gobierno presentaron el aumento más significativo de precios en lo que va de este año; la inflación comenzó la primera quincena de enero del 2018 en un nivel de 6.63%, para la primera quincena de mayo llegó a 9.09% y en los primeros quince días de julio alcanzó un nivel de 12.59 por ciento.

De acuerdo con el Inegi (Instituto Nacional de Estadística y Geografía), las mercancías y servicios cuyos precios provocaron que la inflación hilara dos quincenas en aceleración fueron: las gasolinas de bajo octanaje (0.90%), el tomate verde (42.13%) y los servicios turísticos en paquete (3.42%), debido a que son productos cuyo peso es muy importante para la ponderación del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).

Otros productos que registraron incrementos de precio fueron la cebolla (6.73%), el jitomate (5.70%), la papa y otros tubérculos (4.35%), la carne de cerdo (1.37%), la electricidad (0.71%), loncherías y fondas (0.29%) y vivienda propia (0.07 por ciento).

La canasta básica registró un aumento de precios de 7.28% en la primera quincena de julio, nivel que se explica debido a que los principales incrementos de precios se presentaron en productos como gasolinas y agropecuarios, que son esenciales componentes de la canasta básica.

Componente subyacente, con más control

Los alimentos procesados, bebidas, tabaco, servicios de vivienda, servicios educativos y otras mercancías y servicios están considerados en el componente subyacente del INPC, los precios de éstos genéricos aumentaron 3.64% en los primeros quince días de julio.

La inflación presentada para el componente subyacente, de hecho, se mantuvo en el mismo nivel que el periodo previo; en lo que va del año, la inflación promedio es de 3.95%, casi un punto por debajo de la cifra general (4.93 por ciento).

Al interior del componente subyacente los aumentos más significativos fueron en el precio de los servicios educativos (4.81%), de las mercancías no alimenticias (4.55%) y de los alimentos procesados, bebidas y tabaco (4.02%), a pesar de registrar incrementos importantes, éstos genéricos mantuvieron un control de precios, debido a que se encuentran por debajo del nivel de inflación general.

¿En dónde aumentaron los precios?

En la primera quincena de julio de este año, los precios aumentaron 0.32% a nivel nacional en relación con los últimos quince días de junio. Las ciudades en las que el incremento de precios fue más pronunciado que el nacional fueron Tepic, Nayarit (0.81%), Colima, Colima (0.64%), Ciudad Jiménez, Chihuahua (0.59%), Iguala, Guerrero (0.57%), Aguascalientes, Aguascalientes (0.53%), Jacona, Michoacán (0.53%), Tampico, Tamaulipas (0.50%), Mexicali, Baja California (0.50%), Tepatitlán, Jalisco (0.49%) y Hermosillo, Sonora (0.49 por ciento).

 

ana.garcia@eleconomista.mx