Los precios al productor de Estados Unidos se incrementaron en octubre, impulsados principalmente por los precios de gasolina, lo que sugiere que la inflación podría resistirse a retroceder en el corto plazo.

El Índice de Precios al Productor para demanda final (IPP) subió 0.6% el mes pasado después de subir 0.5% en septiembre, de acuerdo con cifras divulgadas el martes por el Departamento de Trabajo.

En los últimos 12 meses con cierre a octubre, el IPP aumentó 8.6%, un alza idéntica a la de septiembre.

Las cifras observadas van muy apegadas con lo que esperaba el mercado. Economistas consultados por Reuters preveían un avance del IPP de 0.6% mensual y un 8.7% anual.

“La aceleración de la inflación estadounidense podría no desvanecerse tan rápido como se pensaba, en particular para las empresas debido a los problemas de la cadena de suministro global”, dijo Ryan Sweet, economista senior de Moody’s Analytics en West Chester, Pensilvania.

“La inflación está aumentando la presión sobre la Reserva Federal, pero no han mostrado señales de ceder, ya que soportarán una inflación más alta para que el mercado laboral vuelva al pleno empleo rápidamente”, agregó.

Con un alza de 6.7%, los precios de la gasolina representaron un tercio del incremento de los precios de los bienes de demanda final. Los índices de combustible diésel, hortalizas frescas y secas, el combustible para aviones y las resinas y materiales plásticos también subieron.

Precios, bajo la lupa

Actualmente, las autoridades monetarias de todo el mundo observan este y otros datos para vislumbrar si la inflación es un fenómeno transitorio derivado de la recuperación económica tras la pandemia de Covid-19 o si es un efecto que deben combatir más activamente con políticas monetarias más agresivas.

Al cierre de octubre, la inflación anual en Estados Unidos se ubicó en 5.4%, muy por encima de la meta de la Fed de 2 por ciento. La secretaria del Tesoro, Janet Yellen, dijo recientemente que todavía ve la inflación como resultado temporal de los graves cuellos de botella de la cadena de suministro, y espera que los aumentos de precios se normalicen durante el 2022.

Sin embargo, los precios de los alimentos en el mundo registraron fuertes alzas en octubre y tocaron niveles que no habían alcanzado desde julio del 2011, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. Los cereales, por ejemplo, registran un aumento de 22.4% desde su nivel de hace un año.

Europa debe prepararse para una mayor inflación

Es probable que la inflación de la zona euro vuelva a caer por debajo de 2% a fines del 2022, pero el Banco Central Europeo (BCE) debería prepararse para un escenario menos benigno, evitando compromisos políticos a largo plazo debido a los riesgos al alza, dijo ayer el presidente del banco central holandés Klaas Knot.

La inflación en la zona euro llegó a 4.1% el mes pasado, lejos del objetivo anual de 2% del BCE. Pese a ello, el banco ha rechazado una política más estricta, argumentando que hay fuerzas transitorias detrás y que el aumento de los precios se revertirá en los próximos años.

“Las perspectivas para la inflación a medio plazo permanecen moderadas y, por tanto, es muy improbable que estas condiciones se den el próximo año”, dijo recientemente la presidenta del BCE, Christine Lagarde.

En Europa, la inflación se ha explicado en buena medida por el aumento de precios del gas natural, lo cual ha encarecido las facturas de gas y electricidad de los hogares.

Algunos países implementaron medidas de apoyo a empresas y las familias en situación más vulnerable, pero siempre bajo el argumento de que son medidas temporales.

Knot también defendió las presiones de precios “en gran medida transitorias”, pero advirtió que algunos factores temporales pueden ser más duraderos de lo que se pensaba.

Aunque el discurso de la transitoriedad de la acelerada inflación todavía está a prueba, algunos bancos centrales ya se están anticipado y han comenzado a subir gradualmente sus tasas de interés como es el caso de Brasil, Chile, Colombia, Noruega, Nueva Zelanda, Perú y Polonia.