Los precios al productor en Estados Unidos subieron más de lo previsto en mayo, cuando anotaron su mayor incremento anual en casi seis años y medio, pero la inflación al productor subyacente se mantuvo moderada.

El Departamento del Trabajo dijo el miércoles que su índice de precios al productor (IPP) para demanda final subió 0.5% el mes pasado, impulsado por un incremento de los costos de la gasolina y de los servicios. En abril, el IPP avanzó 0.1 por ciento. En los 12 meses hasta mayo, el IPP subió 3.1%, el mayor avance desde enero del 2012, tras subir 2.6% interanual en abril.

Economistas consultados en un sondeo de Reuters proyectaban que el IPP ganara 0.3% mensual en mayo y 2.8% interanual. Una medición clave de las presiones sobre los precios al productor subyacentes que excluye los alimentos, la energía y los servicios comerciales avanzó 0.1% el mes pasado.

El llamado IPP subyacente subió el mismo margen en abril. En los 12 meses a mayo, el IPP subyacente se aceleró 2.6% comparado con 2.5% en abril.

La renovada tendencia alcista en los precios al productor fortalece las expectativas de que la inflación repuntará este año y probablemente alcanzará la meta de 2% de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). El banco central estadounidense concluye el miércoles a la tarde una reunión de política monetaria de dos días en la que se espera que suba las tasas de interés por segunda vez en el año, gracias a la aceleración de la inflación y a un ajuste rápido del mercado laboral. Sondeos fabriles regionales han mostrado una aceleración en los precios de las materias primas este año.

Hasta el momento, los productores de manufacturas no han trasladado esos mayores costos a los consumidores. Un reporte señaló el martes que los precios al consumidor aumentaron modestamente en mayo.

El indicador de la inflación preferido por la Fed, el índice de precios de gastos en consumo personal (PCE) que excluye los alimentos y la energía, aumentó 1.8% ciento interanual en abril, tras un avance similar en marzo.

En mayo, los precios de los bienes treparon 1.0% y representaron 60% del alza en el IPP, mientras que en abril se mantuvieron sin cambios. El mes pasado, los bienes aumentaron por un salto de 9.8% en los precios de la gasolina. El combustible bajó 0.4% en abril.

Los precios de los productos de acero se dispararon 4.3% en mayo, el mayor avance desde febrero del 2011, probablemente en un reflejo de los aranceles a las importaciones impuestos en marzo por el Gobierno de Trump. El costo de estos bienes podría subir más después de la decisión de este mes de Estados Unidos de ampliar las tarifas a México, Canadá y la Unión Europea.