El primer ministro británico, David Cameron, restó importancia a los prospectos de un referéndum a corto plazo sobre la permanencia de Gran Bretaña en la Unión Europea, en la antesala de un muy esperado discurso sobre este tema que tiene previsto pronunciar la próxima semana.

Cameron dice que quiere que Gran Bretaña permanezca en la UE como un gran socio comercial, pero se encuentra sometido a una gran y creciente presión de su propio partido y de ciudadanos euro escépticos para recuperar parte de los poderes de Bruselas o abandonar totalmente el bloque de 27 miembros.

Un sondeo semanal del influyente sitio web ConservativeHome mostró que 78% de los miembros del Partido Conservador quiere que la relación de Gran Bretaña con la UE se reduzca a un acceso a su mercado común o que se abandone el bloque.

"Si tuviéramos un referéndum mañana, o en breve, sobre estar o no en la UE, no creo que saliera la respuesta correcta por la simple razón de que creo que estaríamos dando a la gente una falsa elección", dijo a BBC radio.

El desacuerdo en el Partido Conservador respecto del tema UE parece estar creciendo a medida que se acerca el discurso de Cameron. Reportes de prensa señalaron que el primer ministro hablará el 22 ó 23 de enero en Alemania u Holanda.

El despacho de Cameron declinó confirmar los reportes.

Cameron dijo que quiere que Gran Bretaña se mantenga en la UE, un importantísimo socio comercial, pero está bajo presión de un público crecientemente euroescéptico para que el país recupere poder desde Bruselas o deje el bloque.

Sin embargo, algunos diplomáticos y funcionarios de la UE sienten los riesgos de una salida de Gran Bretaña del bloque, y la semana pasada Estados Unidos, su principal aliado, dejó claro que quería que los británicos sigan siendo "una voz fuerte" dentro de la UE.