Washington.- Los ministros de Finanzas del grupo de países ricos y emergentes (G20) se reúnen en Washington este viernes para cerrar un acuerdo sobre una nueva inyección de dinero para el Fondo Monetario Internacional (FMI), a la que Estados Unidos no quiere contribuir.

El rechazo de Washington ha obligado a la directora gerente del Fondo, Christine Lagarde, a revisar a la baja sus expectativas.

Ahora el Fondo espera lograr en torno a los 400,000 millones de dólares, lejos de los 600,000 millones que evocó Lagarde en enero, para prepararse ante la eventualidad de nuevos pedidos de ayuda, en especial provenientes de Europa.

"Los miembros del G20 tienen diferentes problemas (pero) están comprometidos con el multilateralismo", declaró Lagarde en rueda de prensa este jueves para abrir la asamblea semestral del Fondo y el Banco Mundial (BM) en Washington.

"Entre los resultados de estas reuniones esperamos que nuestra fuerza de choque se incremente considerablemente", añadió.

Pero el Fondo "tiene capacidad de obtener financiamiento suplementario de otros países muy rápidamente si es necesario", advirtió por su parte esta semana el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner.

SUMA DE RECURSOS

Otros miembros del G20 como Brasil, China o México se han mostrado muy prudentes sobre la solicitud del Fondo y desvían la responsabilidad a los países de la zona euro.

Esos países, que son el principal quebradero de cabeza financiero de la comunidad internacional, ya comprometieron en diciembre 150,000 millones de euros (casi 200,000 millones de dólares).

El Fondo dispone en la actualidad de unos 382,000 millones de dólares para préstamos, una suma que podría volverse rápidamente insuficiente en caso de un nuevo descalabro de algún país europeo, como España.

Suiza y otros países no identificados se comprometieron a aportar el equivalente a 26,000 millones de dólares en nuevos recursos al Fondo Monetario Internacional, informó Lagarde justo antes del inicio de la asamblea general.

Horas antes, Polonia se había comprometido a aportar 8,000 millones.

Japón aportaría 60,000 millones de dólares, Suecia 10,000 millones de dólares, Noruega 9,300 millones de dólares y Dinamarca 5,300 millones de euros (casi 7,000 millones de dólares).

En total el Fondo podría captar a mediano plazo un total de 320,000 millones de dólares, lo que dejaría aún un agujero de 80,000 para satisfacer los cálculos de la directora gerente del organismo.

BRICS TOMAN DISTANCIA

Los países del grupo BRICS no están preparados para comprometerse a aportar un monto específico para ayudar al Fondo Monetario Internacional a enfrentar la crisis europea, dijo el jueves el ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega.

El ministro, cuyo país es uno de los integrantes del grupo BRICS junto con Rusia, India, China y Sudáfrica, habló durante los encuentros del FMI y del Banco Mundial en Washington.

Con sus declaraciones echó agua fría a las esperanzas de que los BRICS pudieran aportar fondos para potenciar los recursos del FMI en su lucha contra la crisis europea.

klm