El Grupo de los 20 (G-20) acordó hacer todo lo necesario para fortalecer el crecimiento de la economía global. Por esa razón se reconoció y dio la bienvenida a la medida que tomaron aquellos países con espacio fiscal para permitir que operen sus estabilizadores automáticos y consideren estímulos adicionales en caso de un mayor deterioro en la actividad económica, con lo cual se flexibilizan las metas de reducción en su déficit fiscal.

Así lo informó el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, al dar a conocer el comunicado final de la reunión de ministros de finanzas y gobernadores centrales del G-20, en donde México entregó la Presidencia a Rusia.

Meade indicó que el objetivo de los próximos meses para el grupo de las economías más importantes, tanto desarrolladas como emergentes, será restablecer la confianza y reducir los riesgos y la volatilidad en los mercados financieros internacionales. Además, contribuir a un ritmo más rápido en la recuperación económica y la creación de empleo, y promover las bases para un crecimiento fuerte, sostenible y equilibrado.

Los países del G-20 están firmemente comprometidos a abrir el comercio y la inversión, a expandir los mercados y a resistir el proteccionismo, refirió.

Acompañado del gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, el responsable de las finanzas públicas aseguró que la implementación de todos los compromisos de acciones de política es fundamental para seguir reduciendo los riesgos y asegurar una recuperación fuerte y duradera.

Lo anterior, explicó, debido a que la reducción de los desequilibrios globales no ha sido suficiente, en muchos países el proceso de desapalancamiento, público y privado, está en curso, y el desempleo es alto. Por ello, se reconoció la reciente decisión de los líderes europeos para acordar un marco legislativo a partir del primero de enero del 2013 sobre un mecanismo de supervisión única, junto con las acciones de política monetaria adoptadas por las principales economías, y que Japón siga avanzando en la estrategia de consolidación fiscal en el mediano plazo. Meade aseguró que durante la Presidencia de México del G-20, prácticamente todas las metas que nos fijamos fueron cumplidas. Si bien aún queda mucho camino por recorrer para alcanzar los objetivos de recobrar la confianza, continuar estabilizando los mercados, reduciendo los riesgos y vulnerabilidades y seguir impulsando el crecimiento sólido y de largo plazo, estoy seguro de que se ha avanzado un buen tramo y hemos progresado. El G-20 estuvo a la altura de las circunstancias .

Para evitar precipicio fiscal

Estados Unidos se comprometió a calibrar el ritmo del ajuste

Independientemente de quién gane las elecciones presidenciales, Estados Unidos se comprometió con el Grupo de los 20 a alcanzar un acuerdo político para evitar que se ponga en riesgo la recuperación económica mundial por el llamado precipicio fiscal , dijo el secretario de Hacienda, José Antonio Meade.

En conferencia de prensa en la que dio a conocer los acuerdos al final de la reunión de ministros de finanzas y gobernadores del G-20 reunidos en México, precisó que el acuerdo debe tomar en cuenta que el ajuste que se desea sea suficiente y sostenible hacia adelante y no tanto para poner en riesgo el crecimiento. Que sea el que se necesite y no más.

Sostuvo que el compromiso de Estados Unidos es buscar calibrar cuidadosamente el ritmo del ajuste fiscal, para asegurar que las finanzas públicas se mantengan sostenibles en el largo plazo, evitando al mismo tiempo una fuerte contracción fiscal en el 2013.

Por su parte, el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, comentó que fue muy útil expresar a los miembros del G-20 y a EU la importancia que tiene este tema para que continúe la recuperación económica mundial, por lo que se espera que no se vea interrumpida por ese despeñadero fiscal.

Ponderó que, si bien se dejó claro, que es una decisión que atañe a los Estados Unidos sí se hizo ver que puede tener repercusiones a nivel mundial.