Los funcionarios chinos están ofreciendo un mensaje optimista sobre la segunda economía más grande del mundo luego de un sólido primer trimestre, citando como ejemplos una desaceleración en las salidas de capital y un yuan más estable.

La semana pasada en una reunión en la cumbre del Grupo de los 20 (G-20) de las economías más importantes del mundo en Washington, el ministro de Finanzas Xiao Jie dijo que un número creciente de señales positivas se observaron en el reporte del Producto Interno Bruto (PIB) chino del primer trimestre.

Pekín confía en alcanzar la meta oficial de crecimiento de 6.5% este año, indicó el ministro de finanzas chino en un anuncio publicado en el sitio de Internet del Ministerio de Finanzas.

Por otra parte, el asesor del Banco Popular de China, Sheng Songcheng, precisó que la mejora de la economía se ha visto acompañada por un yuan estable, con señales de que el capital está empezando a regresar al país.

Después de dejar atrás e incluso revertir las expectativas de depreciación del yuan, hay indicios de una tendencia de regreso del capital a China , escribió Sheng en un editorial en la edición del Financial News, un periódico que es propiedad del Banco Popular de China.

Sheng reiteró que las tasas de interés están en una tendencia alcista, lo que subraya el paso de Pekín a una postura política más restrictiva para moderar el crecimiento del crédito y poner a la economía en una posición más equilibrada.

Durante las Reuniones de Primavera del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, este último organismo elevó su pronóstico de crecimiento de China para el 2017 a 6.6% desde 6.5 %; sin embargo, advirtió que Hay riesgos alcistas para esta proyección .

Lo anterior debido a los datos publicados este mes, que mostraron que China creció a una tasa de 6.9% en el primer trimestre del año, más de lo esperado y resultado del crecimiento récord del crédito y un mayor gasto oficial en infraestructura.