El Banco de Francia redujo en 1 décima sus proyecciones de crecimiento de la economía francesa a 1.5% para el 2018 y el 2019, esencialmente por unas perspectivas menos favorables en el actual trimestre.

En su informe trimestral de proyecciones macroeconómicas, el Banco de Francia confirmó las cifras preliminares publicadas el pasado lunes, lo que significa que entre octubre y diciembre el Producto Interno Bruto (PIB) subirá 0.2  y no 0.4% como había calculado el mes pasado.

También el lunes, el ministro de Economía, Bruno Le Maire, reconoció que las protestas de los chalecos amarillos reducirían en 1 décima la progresión del PIB en el cuarto trimestre, aunque no quiso avanzar una modificación de su previsión de 1.7% para todo el año.

El Banco de Francia indicó que la actividad en el país debería aumentar 1.6% en el 2020 y 1.4% en el 2021 e hizo notar que las proyecciones para el periodo 2018-2021 están sujetas a una gran incertidumbre por el contexto mundial debido a las tensiones geopolíticas, a las dudas sobre el escenario del Brexit o a la volatilidad del precio de las materias primas.

Las protestas de los chalecos amarillos hunden la actividad

El viernes también se conoció que las protestas protagonizadas por los chalecos amarillos en las últimas semanas han provocado el hundimiento de la actividad privada en Francia, arrastrando sus indicadores adelantados a territorio contractivo por primera vez en los últimos dos años y medio, según refleja el dato preliminar del Índice Compuesto de Gerentes de Compras (PMI), que ha bajado hasta 49.3 puntos desde 54.2 de noviembre.

“Tras las protestas que han barrido el país en las últimas semanas, la desaceleración del sector manufacturero ha cobrado impulso, mientras en los servicios la resiliencia se ha detenido”, expuso Eliot Kerr, economista de IHS Markit, advirtiendo que, si bien antes de los datos de diciembre, Francia parecía lista para una expansión “bastante razonable” en el cuarto trimestre, la contracción en el sector servicios presenta riesgos a la baja “significativos para las perspectivas de crecimiento”.

En concreto, el dato preliminar de actividad en el sector manufacturero de Francia en el mes de diciembre se ha situado en 49.7 puntos, frente a 50.8 del mes anterior, lo que supone la peor lectura del indicador en 27 meses, mientras que el PMI del sector servicios cayó a 49.6 puntos desde 55.1 de noviembre, el peor resultado en 34 meses.

De este modo, “el shock económico negativo de diciembre” hizo caer la confianza sobre las perspectivas de negocio a su nivel más bajo en tres años, con caídas de las expectativas en todos los sectores de la industria como del sector servicios.

“Evidencias anecdóticas sugirieron que las empresas están preocupadas por el actual malestar social y su potencial para tener efectos adversos adicionales sobre la actividad económica”, explican los autores del estudio.