Francia no adoptará medidas de austeridad, a diferencia de sus colegas en la Unión Europea, pero buscará restablecer sus finanzas públicas a medida que la recuperación económica repunta, dijo el presidente francés, Nicolas Sarkozy.

El gobierno dijo la semana pasada que congelaría buena parte del gasto público dentro de los próximos tres años en un esfuerzo para controlar el déficit presupuestario, pero Sarkozy declaró ante líderes empresariales y sindicales que esto no representaba un plan de austeridad.

"En el marco de los esfuerzos para estabilizar los mercados que tomamos este último fin de semana, algunos de nuestros colegas más amenazados anunciaron medidas de austeridad", dijo Sarkozy.

"Algunos querrían ver un cambio similar en nuestra política económica. Yo les digo que están equivocados", afirmó.

No obstante, Sarkozy añadió que aún era "urgente" corregir las finanzas públicas para evitar que la turbulencia de los mercados afectara los esfuerzos adoptados para salir de la crisis económica.

La crisis de la deuda griega ha amenazado con arrastrar a otros países de la Unión Europea, incluyendo a Portugal y España, hacia situaciones similares.

Preocupado por la posibilidad de ver afectada su calificación de crédito "AAA", el gobierno francés anunció un importante congelamiento del gasto la semana pasada y funcionarios señalan que las negociaciones actuales para reformar el sistema de pensiones son de vital importancia.

Sarkozy dijo que la reforma implicaría que las personas con mayores ingresos pagaran mayores contribuciones al sistema estatal, añadiendo que los ingresos derivados del capital también serían objetos de impuestos para compensar el déficit en el sistema.

Francia estima que este año registrará un déficit público de 8.0% del Producto Interno Bruto y apunta a reducir este porcentaje a 3% permitido por la UE para el 2013.

En un esfuerzo por alcanzar este objetivo, la oficina del primer ministro francés, Francois Fillon, dijo la semana pasada que los gastos del estado, exceptuando los pagos de intereses y pensiones, serían congelados en su valor por el período 2011-2013.

La oficina agregó que los costos de operación del estado se reducirían en 10% durante los tres años, con un corte de 5.0% para el 2011.

Importantes miembros del partido de centro de derecha UMP de Sarkozy han dicho que esto equivale a un plan de austeridad, una expresión que se ha convertido en una especia de tabú político en Francia debido al temor de que la idea de un ajuste de cinturones desate protestas callejeras.

RDS