Francia saldrá del procedimiento de déficit excesivo en el 2018 al estabilizar el déficit de sus cuentas públicas por debajo de 3% del Producto Interno Bruto (PIB), según las previsiones de la Comisión Europea publicadas este jueves, que dejan a España como el único país incumplidor en la eurozona.

Tras 2.6% en el 2017, las cuentas públicas francesas registrarán un déficit de 2.3% en el 2018, que aumentaría a 2.8% un año después, estimó el ejecutivo comunitario en sus previsiones de primavera.

Francia cumpliría así con el requisito de registrar dos años consecutivos con un déficit por debajo del límite de 3% del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que los europeos reforzaron para hacer frente a la crisis económica años atrás.

"Me alegro de que Francia esté en buena posición para salir del procedimiento de déficit excesivo en pocas semanas", se felicitó el comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici. El anuncio formal tendrá lugar el 23 de mayo.

España por su parte se mantendría en el brazo correctivo de Bruselas por lo menos hasta el 2019 por registrar en el 2018 su primer ejercicio por debajo del límite fijado con 2.6%, tras 3.1% el año anterior. El 2019 cerraría con 1.9 por ciento.

El gobierno español incumpliría además en el 2018 con el compromiso pactado con la Comisión de lograr un déficit de 2.2%, según las previsiones, que se cerraron días antes del acuerdo alcanzado entre Madrid y el Partido Nacionalista Vasco (PNV) sobre un eventual aumento de las pensiones.

Al recordar una conversación "positiva" el pasado fin de semana en Sofía con el ministro español de Economía, Román Escolano, Moscovici urgió a España a seguir haciendo "esfuerzos" para reducir el déficit, cuyo descenso se benefició también del fuerte crecimiento de la economía española.

Entre las principales economías de la eurozona, España registraría la mayor expansión en el 2018 con 2.9 y 2.4% un año después, según el ejecutivo comunitario, que revisó tres décimas al alza sus previsiones de crecimiento de invierno.

Respecto al impuesto para gravar a los gigantes de internet que Madrid prepara, el comisario europeo subrayó la intención de España de "liderar" las acciones para imponer a compañías como Google, aunque hubiera preferido un "enfoque europeo", en curso de negociación en la Unión Europea.