Francia incluirá en su presupuesto 2011 un impuesto especial a los bancos para evitar que en el futuro las crisis financieras recaigan en el bolsillo de los contribuyentes.

El proyecto se presentará a fines de septiembre, anunció el Ministerio de Economía.

Los gobiernos de Francia, Gran Bretaña y Alemania publicaron ayer una declaración conjunta al respecto en la cual proponen la instauración de una retención a los bancos asentada en el presupuesto .

Francia presentará las modalidades detalladas de la tasa bancaria en su próximo proyecto de ley de finanzas , añadió el Ministerio.

El objetivo de este impuesto especial es garantizar que los establecimientos bancarios contribuyan a la altura de los riesgos a los cuales exponen al sistema financiero y a la economía en general, y alentarlos a hacer los ajustes necesarios en su balance para reducir esos riesgos , explicó el ministerio francés de Economía y Finanzas.

Las modalidades precisas de cada tasa podrán variar en función del contexto y de la fiscalidad de cada país, pero el nivel de la retención tendrá en cuenta en todos los casos la necesidad de garantizar condiciones equitativas , informó la oficina.

El texto no precisa ni la tasa ni la base ni los ingresos esperados en su concepto, y no indica si esos ingresos irán al presupuesto del Estado, como hasta ahora lo proponía la ministra de Economía, Christine Lagarde.

En cambio, la Comisión Europea y Alemania defienden la creación de un fondo ad hoc para enfrentar eventuales nuevos problemas bancarios.

La declaración conjunta retoma en gran medida las ideas evocadas por Francia y Alemania en una carta remitida el lunes al primer ministro canadiense Stephen Harper.

El gobierno de Estados Unidos también propuso, después de la crisis que sufrió, el establecimiento de un nuevo gravamen a las instituciones financieras.

La propuesta será presentada a los líderes de las naciones más desarrolladas el próximo 26 de junio cuando se reúnan en Canadá.

Stephen Harper, primer ministro canadiense, será el anfitrión de la Cumbre del G-20 y que agrupa a las economías más desarrolladas y las emergentes, que tendrá lugar sábado y domingo en Toronto.

Canadá está en contra de ese impuesto, ya que dice que los bancos de esa nación no tuvieron problemas ante la crisis mundial del sistema financiero.