La falta de un mayor fondeo tanto gubernamental como de la banca comercial es lo que limita que las sofoles y sofomes agropecuarias otorguen más crédito a un sector –el del campo- que requiere de mucho capital.

Carlos Faci Villalobos, director general de Agropecuaria Financiera –sofol en vías de convertirse en sofom-, explica que hoy día las entidades especializadas prácticamente sólo reciben crédito de los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), pero que éste es insuficiente para atender las necesidades del campo mexicano; en tanto que la banca comercial, tras las crisis, ya voltea muy poco a verlos.

FIRA también nos pide en sus reglas de operación que nos fondeemos con otras instituciones, lo cual es difícil. En este momento, es muy complicado por lo mismo: no quieren ver en las áreas de crédito de los bancos el término sofol y sofom o piden unas garantías altísimas que son imposible de otorgar , explica.

En entrevista, agrega que buscar otros modos de fondeo como la bursatilización o convertirse en banco para poder captar recursos y autofinanciarse con ellos también les resultaría muy costoso. Faci Villalobos comenta que, aunque hay algunos bancos mexicanos que ya empiezan a abrirse a darles crédito a las sofoles y sofomes agropecuarias, son líneas muy pequeñas que no permiten incrementar mucho sus operaciones de financiamiento al campo. Pero reconoce que lo que deben hacer es ganarse su confianza, con base en que las operaciones que realicen sean rentables y seguras.

Lo que se necesita es financiamiento de alto impacto: o que FIRA y Financiera Rural liberen una mayor cantidad de recursos hacia los intermediarios o que la banca cambie un poco su actitud y diga: ‘Sí vamos a financiar al campo’, y confíe en los que estamos especializados, que tenemos un capital invertido, y que lo sabemos hacer para que podamos tener mayores líneas de crédito y podamos apoyar al campo que es nuestra especialidad , indica.

eduardo.juarez@eleconomista.mx