Los flujos de capital privado a los mercados emergentes podrían ser de 1 billón 040 de millones de dólares este año gracias a la atracción hacia China y Brasil, anticipó hoy la principal agrupación de bancos privados del mundo.

Aunque estos volúmenes se incrementarán de manera notable en Europa, en regiones como Asia, Latinoamérica, el Medio Oriente y Norte de Africa, experimentarán una significativa caída, señalo aquí el Instituto Internacional de Finanzas (IIF).

La caída más pronunciada se anticipa sobre todo en el norte de Africa como resultado del estado de incertidumbre generado tras las crisis sociales y políticas que llevaron a la caída de los gobiernos en Egipto y Túnez.

De acuerdo con un reporte actualizado presentado aquí por el IIF, 30% de los flujos que proyecta llegarán este año a estos mercados tendrán como destino China.

La nueva proyección representa un incremento de 80,000 millones de dólares respecto al estimado presentado en enero pasado, en tanto que el total será 5.0% mayor al monto de los flujos en 2010, cuando alcanzaron 989,800 millones de dólares.

Los flujos de capital que llegarán a Asia comprenderán casi 50% del total proyectado este año, alcanzando 484,000 millones, la mayoría de estos hacia China, que comprenderá el 30% de la cifra total.

La cifra, sin embargo, será menor a los 989,000 millones de dólares que alcanzó el año pasado.

En el caso de América Latina, la cifra proyectada superará los 254,700 millones de dólares, por debajo de los 264,900 millones de 2010, aunque la caída más pronunciada será en Medio Oriente y Africa, al pasar de 76,000 millones el año pasado a los 55,700 millones de este año.

Notable es el caso de los países emergentes de Europa, donde se anticipa un incremento de casi 29%, al pasar de 54,600 millones de dólares en 2010 a 76,900 millones de dólares este año.

El IIF reconoció que el fuerte flujo de capitales proyectado para este año presenta aún retos de política en un número de países emergentes, a partir de los riesgos inflacionarios que conllevan.

Se refirió en particular a la tendencia en algunos países a adoptar controles, a fin de disminuirlos, como en el caso de Brasil.

Al respecto, el IIF dijo que la consideración de tales políticas debe ser cuidadosa , pues la adopción de controles son una distracción de la política principal para reducir el crecimiento del crédito y de la inflación .

RDS