La agencia Fitch Ratings rebajó el miércoles a negativo el panorama de la calificación de la deuda de Venezuela, citando un debilitamiento de sus políticas fiscales.

Fitch señaló que la economía del país petrolero se está volviendo más vulnerable a cambios bruscos en los precios de las materias primas.

Pese a todo, la agencia ratificó la calificación de la deuda de Venezuela en "B+", cuatro escalones por debajo del grado de inversión.

El cambio del panorama a negativo refleja el debilitado marco de política en Venezuela, que ha llevado a un incremento de la vulnerabilidad del país ante choques de los precios de las materias primas, y el deterioro de la situación fiscal y de crédito externo, así como la incertidumbre frente a la campaña electoral del 2012, dijo Fitch en un comunicado.

Las calificaciones de Venezuela son actualmente apoyadas por su perfil para el manejo del servicio de la deuda y una relativa flexibilidad financiera. Los altos precios del petróleo reducen la probabilidad de tensiones financieras a corto plazo, dijo la agencia.

Venezuela es calificada en "B+" con panorama estable por la agencia Standard & Poor's y en "B2", un escalón más abajo pero también estable, por Moody's Investors Service.

El precio del bono global referencial de Venezuela 2027 , que ya estaba debilitado en la sesión del miércoles, caía 0.562 puntos con un rendimiento del 10.934 por ciento.

Un cambio en el panorama da a las agencias dos años para tomar una decisión sobre la calificación.

Los rendimientos de la deuda de Venezuela son los terceros más altos dentro del índice EMBI Global de JP Morgan entre los bonos de los mercados emergentes.

Solamente se ubican detrás de Belice, que ha asustado a los inversores con demandas para que bajen los costos de su deuda, y de Pakistán, que lucha por superar el efecto de unas devastadoras inundaciones mientras combate a los talibanes.

RDS